Home / Análisis / Coronavirus, ¿pandemia o negocio?, Miguel Ángel León R.

Coronavirus, ¿pandemia o negocio?, Miguel Ángel León R.

El deber supremo del gobierno en cualquier país es garantizarle la vida como derecho fundamental a sus ciudadanos, pero estos perversos en vez de curar a su gente los van a matar en masa, esto es genocidio

Esto solo es un capítulo más de la novela que llamo: “La mentira que vivimos” / Freepik
Lo que no se había visto jamás en la historia, a pesar de que la humanidad ya pasó varias veces por pandemias que cobraron la vida de millones de personas en el pasado. El gobierno chino pide autorización al TSJ para ejecutar a miles de sus ciudadanos contagiados con el coronavirus, con la excusa de poder hacerle frente a la pandemia que fue creada por la irresponsabilidad de ellos mismos.
Yo pensaba que el deber supremo del gobierno en cualquier país es garantizarle la vida como derecho fundamental a sus ciudadanos, pero estos perversos en vez de curar a su gente los van a matar en masa, esto es genocidio, ¿esto es el comunismo al desnudo? Basta solo ver en las imágenes que se han filtrado al público desde China, la forma cómo la policía persigue y captura a los supuestos infestados por el virus, golpeándolos brutalmente como si fueran criminales, sin importar si son mujeres o personas de la tercera edad.
Pregunto: ¿Por qué no matan a los políticos que permitieron que se creara este virus en los laboratorios en Wuhan? Esta es un arma biológica creada en un laboratorio que se les salió de control, ahora solo falta el boom de esta puesta en escena mundial, para ver a los verdaderos beneficiarios de esta seudopandemia creada en laboratorio, ofreciendo la vacuna para curar a los pacientes a nivel mundial; el negocio del siglo para las farmacéuticas del mundo, las cuales son controladas por los que mueven los hilos del poder desde la clandestinidad.
¿Cuánta perversidad? Es así como pretenden justificar una reducción drástica de la población mundial. Esto solo es un capítulo más de la novela que llamo: «La mentira que vivimos».
Aunque usted no lo crea, esto solo es la punta del iceberg, lo más malo aún no está a la vista de la gente.
Lo peor es que se dan el lujo de enviarte los tráileres de la película que van a poner en escena con antelación, ¿acaso crees que la película Contagio de 2011 es una casualidad? En ella se muestra este virus originado en China, supuestamente proveniente de un murciélago, que se convierte en pandemia mundial.
Piensa por un momento cómo afecta este virus la geopolítica, la economía, los mercados y la bolsa, ésta pandemia afectará de forma muy negativa todo el mercado del gigante asiático y cambiará por completo la geoeconomía del mundo; lo que quiero decir, es que habrá ganadores y perdedores con respecto al poder de esta nueva puesta en escena, aunque el mayor perdedor de todos es como siempre el ciudadano común, quien solo es visto por estos depredadores económicos cómo ‘un daño colateral justificado’.
Vivimos una hora muy gris y peligrosa para toda la humanidad, el mundo está en manos de gente perversa, que carece de moral y ética que regule su maldad, el amor al dinero es tanto una droga como el dios de este siglo, y lamentablemente a su ritmo bailan la mayoría de los políticos de este mundo.
Se requiere un cambio de timón cuanto antes, para darle un viraje a esta nave llamada Tierra, porque de otra forma lo peor de todo esto, que aún está por debajo de la superficie del iceberg, emergerá en breve y nos encontraremos en medio de un escenario que superará con creses el descrito en el Apocalipsis de la Biblia.
A estas alturas, solo Dios puede hacer la diferencia, es tiempo de volverse a Dios de todo corazón para buscar su sabiduría, a fin de poder revertir el rumbo que sigue la humanidad actualmente, solo una sociedad construida sobre el fundamento de la verdad y la justicia, que sea motivada por el amor en vez del dinero, es la que puede frenar esta descomposición social sin precedentes en la historia de la humanidad.
El camino a esa realidad tiene una sola puerta, se llama Jesucristo, solo así tendremos acceso a nuestro Padre celestial, y en consecuencia, empezaríamos a cambiar la masa crítica del pensamiento de las mayorías, cambiando en el proceso la frecuencia vibratoria del ser humano, a fin de atraer y manifestar en nuestro plano existencial una nueva y mejor realidad para todos.

Miguel Ángel León R.
Apóstol y sicólogo

Esta es un arma biológica creada en un laboratorio que se les salió de control
/ Freepik

About Verdad y Vida

Check Also

MISTERIO: Babilonia, la cuna del mal

Ciudad inmunda, que desde la antigüedad ha sido lugar de idolatría, hechicería y culto a …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *