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Yo soy la Iglesia colombiana

@GeorgesDoumat

Luego del resultado sorpresivo del plebiscito colombiano donde el NO se impuso por poco margen, cambiando no solo la geopolítica neogranadina, sino la vida social y espiritual de nuestro hermano país; es casi obligado dar una miradita a algunos aspectos poco considerados al respecto.
Hasta pocos días antes de la consulta del 2 de octubre, las principales encuestadoras daban ganador al SI por un margen respetable; sin embargo, «con la Iglesia nos topamos Sancho», diría el hidalgo Don Quijote. Muchos argumentos se han esgrimido respecto al resultado, no esperado por el Gobierno ni por sus principales beneficiarios: las Farc, pero la verdad sea dicha, subestimaron a la nada despreciable cantidad de cristianos que cada día se multiplica en Colombia, sobre todo, al Dios inmutable y todopoderoso que ha prometido responder las oraciones que su Iglesia eleve ante Él en el poderoso Nombre de Jesucristo.
¿Pensaban acaso los interlocutores del mentado Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc, con casi 300 folios de contenido, donde la perversa ideología de género disfrazada de «contexto de género», citado 140 veces en favor de la comunidad LGTBI y en contra de la sagrada institución familiar tal y como la concibió nuestro Dios creador, que la Iglesia y los todavía millones de colombianos que tienen una alta moralidad aprobarían ese adefesio legal?
¿Por qué el presidente Santos y su gabinete menospreciaron al pueblo cristiano de su país al no escucharlos después de la contundente muestra de la marcha celebrada el 11 de agosto en favor de la familia e indirectamente en contra del aberrante contenido de este Acuerdo de Paz? ¿Acaso piensan los de las Farc que la sangre de miles de colombianos entre ellos pastores y líderes no clamaría -cual la de Abel-, por justicia ante el trono de Dios?
¿En verdad pensaba Timochenko que se podía lograr una paz sin siquiera arrepentirse de los horrendos crímenes cometidos contra sus compatriotas y millones más en todo el continente? ¿En qué estaría pensando el Gobierno colombiano cuando preparó un Acuerdo de Paz privilegiando a las minorías LGBTI en contra de la mayoría que sí cree en la familia, en los principios morales y la sana educación de sus hijos? ¿No es eso acaso hacerle la guerra a la mayoría normal y moral contra una minoría anormal e inmoral y otra manchada con sangre y drogas?
Eso en vez de ser un «Acuerdo de Paz» más parecía un ‘acuerdo de guerra’; o bien un ‘desacuerdo socio-moral’.
Que lo sepan muy bien los políticos y gobernantes latinoamericanos y del resto del mundo, hay un pueblo -hoy menospreciado e ignorado- con un poder más grande que las armas y aún que los votos -porque puede inclinar la voluntad del votante- que es la Iglesia de Jesucristo, que ora y adora a un Dios vivo y real que responde sobrenaturalmente al clamor de ella, un Señor que se levantó victorioso de la tumba al tercer día y desde ese momento a la fecha jamás ha perdido una batalla, y que prometió que «si mi pueblo, sobre el cual se invoca mi nombre, se humilla y ora, y busca mi rostro, y se aparta de sus malos caminos, yo lo escucharé desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra» (2° Crónicas 7:14).
Ese Dios tiene años visitando Colombia, convirtiendo a su gente en «real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido» y usándole como luz y catalizador contra el pecado; créanlo o no, fue la oración de la Iglesia en Colombia y el mundo la que logró asestarle un duro golpe al enemigo del Señor, revirtiendo la tendencia electoral y venciendo el plebiscito en favor de la moral, la justicia y la familia. Nos sentimos orgullosos de la Iglesia en Colombia por tamaño ejemplo espiritual. Por esto y mucho más: Yo soy la Iglesia colombiana.
AL CIERRE. Celebramos que el presidente Santos finalmente se reunió con el liderazgo cristiano colombiano, si lo hubiera hecho antes del Acuerdo los resultados del plebiscito hubieran sido otros. Con los reveses es que aprenden la lección los políticos.

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-o-o-o- 1, 2, y 3 -o-o-o-

1LA “LUNA NEGRA” Y EL FIN. El pasado 30 de septiembre, los habitantes del hemisferio occidental contemplaron un raro fenómeno astronómico conocido como ‘luna negra’, que se produce cuando la parte iluminada de la Luna se ve atrapada en la sombra de la Tierra, lo que hace prácticamente imposible verla. El fenómeno ocurre aproximadamente cada 32 meses. No faltó quien lo vinculara con el fin profetizado en Mateo 24:29 y Lucas 21:25-26; pasaje que dice «Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días…». Antes del fin sucederán eventos cataclísmicos, la aparición del Anticristo por 7 años y la gran tribulación antes del cumplimiento de estos pasajes; por lo tanto, todo resultó en puras especulaciones debido a la ignorancia de la Biblia.
2HAMAS ADOCTRINAN A MÁS DE 50.000 NIÑOS PARA LA GUERRA CONTRA ISRAEL. Mientras que niños de todo el mundo pasan sus vacaciones de verano en el campamento o disfrutando en la playa, la juventud de Gaza está siendo preparada para la guerra con Israel. El ala militar de Hamas, las Brigadas Izz Al-Din Al-Qassam, tienen niños participando en ejercicios militares y adoctrinamiento radical contra Israel mientras asistía al campamento de “Vanguardias de liberación: soldados de Jerusalén”. ¿Y por qué la coalición de naciones árabes, la UNICEF y la ONU no hacen nada al respecto?
3LO DIJO José L. Navajo: «No te midas de la cabeza al suelo para ver cuánto has crecido. Mídete de la cabeza al cielo para ver cuánto aún puedes crecer».
Y la Biblia DICE: “Lleven mi yugo sobre ustedes, y aprendan de mí [dice Jesús], que soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para su alma” (Mateo 11:29. RVC).

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