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Suicidio: El tormento macabro de adolescentes y jóvenes

(Juan Hernández Cortés – Articulista).-

Las causas que originan el suicidio son la depresión e impulsividad, entendidas como enfermedades psíquicas.
La depresión afecta el cerebro, caracterizándose por tristeza profunda, desplome físico y emocional, provocando que la persona pierda su autoestima, y que su manera de pensar cambie.
La impulsividad hace que la persona no reflexione en su pensar, hablar y actuar, haciéndolo cometer errores de forma impetuosa.
Generalmente, la depresión que lleva al suicidio es la conocida como “bipolar”, que se caracteriza por tristeza, vacío interno, culpabilidad, pesimismo, falta de concentración, irritabilidad, insomnio y principalmente desesperanza, que es lo que impulsa a pensamientos de muerte.
La depresión viene por traumas psicológicos, como rechazo y amargura, y principalmente, por falta de perdón. Y por estas cosas hay tantas personas que llegan a tomar la decisión de quitarse la vida, que indica que llegan a tener desprecio por ella.
La vida la dio Dios en la creación; la vida eterna no se adquirió porque Adán y Eva no comieron del árbol de la vida, desobedeciendo y comiendo del fruto del árbol del bien y del mal.
Desde entonces, como en el hombre hay bien y mal, muchos por la falta de conocimiento, y por carecer del aliento de Dios, no aman la vida ni aspiran tenerla en eternidad. Según el proverbio popular, “la vida es una y hay que disfrutarla”, expresado éste en el sentido de dar rienda suelta a los malos deseos, los vicios y la inmoralidad sexual.
Pero disfrutar la vida desde el punto de vista positivo, es vivir recta y correctamente de acuerdo a los principios, costumbres y reglas de conducta que rigen a la sociedad y que invitan a que los actos sean los adecuados. Para esto es necesario ser dirigidos por el espíritu, y éste por Dios mismo.
Todos, hombres y mujeres, estamos expuestos, y hemos sentido deseo de morir como una medida de escape a los problemas que en ocasiones nos aquejan, pero cuando alguien ha sufrido o está sufriendo de depresión, el impulso es mayor. Dios quiere que se recupere la vida que Él da para vivirla eternamente y disfrutarla.
Por el pecado, hombres y mujeres viven separados de Dios, por eso Satanás, que ha vivido separado de Dios desde que fue echado del cielo, sigue buscando seguidores, para que sufran lo mismo que él en las tinieblas donde mora, tentando y haciendo caer a los humanos.
Dios, al dar su vida, libera a la persona de todas las cosas que les separan de Él: Pecados, traumas o heridas, rechazo, dolor, tristeza, vacío interno, desesperanza, sentimiento de culpa, pesimismo, falta de concentración, insomnio, ira y pensamientos de muerte o suicidio, que son erradicados al creer en su Hijo Jesucristo, quien murió en la cruz y resucitó de entre los muertos para redimir a la humanidad.
Jesús dijo: “El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna. Y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida” (Juan 5:24).
La vida que se perdió en el Edén es restaurada al creer en Dios por Jesucristo, y además, se entra en la vida de eternidad. Porque Él dice: “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).
Juan El Bautista, que vino a dar testimonio de Jesús, dijo: “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios, los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios” (Juan 1:11-12; 3:5-6).
Cuando la persona recibe a Jesucristo es engendrada por Dios y es hecha hija de Dios, porque esta es su voluntad.
Al nacer de nuevo entra a formar parte del Reino de Dios, y vuelve la esperanza por la vida eterna que recibe, disfrutando de las bendiciones que Dios da a los que le reciben, viniendo la abundancia en todas las áreas, tanto espirituales como materiales.

Revista Centinela, México
juanychepita@gmail.com

Cada 40 segundos… una persona se quita la vida

Cada 40 segundos, una persona se suicida en el mundo, lo que eleva la cifra de aquellos que deciden acabar con su vida a un millón anual.
El fenómeno afecta a todas las regiones del mundo y a todas las edades, y es especialmente preocupante, porque por cada suicidio hay 20 tentativas fallidas, lo que equivale a que un 5 por ciento de la población mundial tuvo un intento de suicidio por lo menos una vez en su vida.
Así lo describe un informe de la Organización Mundial de la Salud, para la décima edición de la Jornada Mundial de Prevención del Suicidio.
La OMS subrayó, además, que las tasas de suicidio más elevadas se dan en los países de Europa del Este, como Lituania o Rusia, mientras las más bajas se sitúan en América Central y del Sur.
Considerando particularmente a América Latina, los tradicionalmente bajos niveles de suicidios se mantienen a pesar de que existen grandes diferencias entre países, como lo revela el 1,9 por cada 100 mil hombres peruanos que acaban con su vida, frente a los 26 por cada 100 mil de los hombres uruguayos.
Estados Unidos, Europa y Asia figuran en la mitad de la escala, mientras que no hay estadísticas sobre el tema en la mayoría de los países africanos y en muchos del sudeste asiático.
Consultados sobre el aumento de suicidios relacionados con la crisis económica que afecta a algunos países de Europa, un especialista afirmó que, en la mayoría de los casos, las personas que los cometieron eran «vulnerables» previamente, y que la presión sólo exacerbó la situación.

http://america.infobae.com/notas/57706-En-el-mundo-hay-un-suicidio-cada-40-segundos

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