Home / Opinion / Sincretismo, la licuadora espiritual

Sincretismo, la licuadora espiritual

«Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo» (Colosenses 2:8).

Aún durante los comienzos de la Iglesia neotestamentaria comenzaron a infiltrarse falsas doctrinas dentro de ésta. En Colosas, por ejemplo, se comenzó a infiltrar una mezcla de ocultismo pagano, legalismo judío y cristianismo. Un comentario de la Biblia Plenitud declara: «Sus errores recuerdan una antigua forma de gnosticismo, el cuan enseñaba que Jesús no era plenamente Dios ni hombre, sino uno de los seres semidivinos que servían de puente para salvar el abismo existente entre Dios y el mundo».
De acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española, el sincretismo se define como «el sistema filosófico que trata de conciliar doctrinas diferentes».
Se habla mucho del esfuerzo continuo de mezclar las modas modernas culturales o la religión indígena con el cristianismo histórico. No hay ninguna duda de que el evangelio tiene que ser contextualizado a nuestra generación actual. Sin embargo, el contextualizar el evangelio no significa que debemos rechazar los dogmas básicos de este evangelio, o limitar su objetivo primordial y preeminente para alcanzar a los perdidos que es la predicación de la Palabra de Dios.
Es una realidad lamentable que muchas iglesias han intentado hacerse tan «amistosas» para con la gente que han presentado un evangelio suavizado, el cual no es más que un mensaje social del amar y cuidar a los vecinos en su comunidad, es cierto que el pluralismo y el humanismo han entrado en la Iglesia y tenemos que vigilar constantemente por tales intromisiones en la vida de la Iglesia, la que Cristo estableció. Tenemos que restaurar los fundamentos históricos.
El sincretismo del evangelio significa aceptar y acomodar los aspectos de la cultura para poder convertir a la gente a nuestras creencias del cristianismo. La metodología de asimilar los aspectos de la cultura para hacer más aceptable las creencias cristianas al pueblo ha sido utilizada eficazmente por la Iglesia Católica Romana desde los tiempos primitivos. Sin embargo, es esencial que recuperemos el evangelio puro de Cristo, reconociendo la necesidad para desarrollar servicios de adoración, programas y alcances evangelísticos que serán «amistosos» para con la gente en el sentido positivo.
Nuestra presentación del evangelio tiene que ser hecha de una manera pertinente y persuasiva, sin poner en peligro la esencia del mensaje. Cristo vino para hacer discípulos de las naciones, no para hacer conversos a cierto genio religioso. Una verdadera experiencia de conversión resultará en una persona diferente, con una diferencia visible entre un cristiano y el ser americano o una persona de cualquier otra nacionalidad. El liderazgo emergente del siglo XXI tendrá que enfrentarse con este problema.

About redaccion

Check Also

¿Andas en luz o en oscuridad?, Liliana González de Benítez

Una persona se encuentra en oscuridad espiritual cuando vive apartada de Dios Hubo un tiempo …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *