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Renuncia el Papa Benedicto XVI ¿en qué afectará la profecía bíblica?

(Reuters/ VyV – ROMA).-

El mundo se encuentra conmocionado por todo lo que está sucediendo en la actualidad. La comunidad cristiana evangélica sabe que las señales del fin de los tiempos ya se están manifestando, que la venida de Cristo está cerca. La teoría principal es que un personaje muy importante de origen judío muy adinerado, con mucho poder, hará su entrada triunfal justo después del arrebatamiento de la Iglesia, el pueblo de Dios. Pero para que todo esto acontezca tienen que darse otros eventos muy importantes, como es, una confabulación de todas las naciones vecinas de Israel tratando de destruirlo. Entonces nos preguntamos, ¿qué repercusiones tendrá en el campo profético el cisma que ocasionará la renuncia del Papa Benedicto XVI?, ¿será que los tiempos que habla la Biblia se están cumpliendo? No podemos asegurar nada, pero algo es cierto, que este evento traerá muchas repercusiones en la historia de la humanidad.
El Papa Benedicto XVI sorprendió el lunes 11 de febrero al mundo y a sus asesores al anunciar que ya no posee la fortaleza física y mental para afrontar las exigencias de su cargo, y se convirtió en el primer Sumo Pontífice en renunciar en más de 700 años.
Funcionarios del Vaticano intentaron mantener una atmósfera de calma y confianza en el liderazgo de la institución de 2.000 años, pero la decisión podría dar paso a uno de los períodos de mayor incertidumbre e inestabilidad en siglos al interior de una Iglesia asediada por escándalos y por la disminución de fieles.
En el pasado varios pontífices, incluyendo al predecesor de Benedicto XVI, Juan Pablo II, evitaron renunciar por la confusión y división que podría generarse al existir un “ex Papa” y un Papa al mismo tiempo.
Esto podría crear un problema particularmente si el próximo Papa es un progresista que busque alterar disposiciones como la prohibición de las mujeres en el ministerio, el rechazo al uso de anticonceptivos y el celibato entre los sacerdotes.
Durante los casi ocho años del papado de Benedicto XVI, la Iglesia se ha visto remecida por escándalos de abuso sexual y crisis generadas por la ira de la comunidad musulmana, luego de que el pontífice sugiriera que el Islamismo era una religión propagada con actos de violencia.
La comunidad judía se irritó por la reincorporación de un obispo que negaba la existencia del Holocausto y también se produjo un escándalo por la filtración de documentos papales clasificados por la que se responsabilizó al mayordomo personal de Benedicto XVI.
En un anuncio leído a los cardenales en latín, el Papa alemán de 85 años dijo: “muy consciente de la gravedad de este acto, con plena libertad declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro”.
“A partir del 28 de febrero de 2013, a las 20:00 horas (1900 GMT), la Sede de Roma, la Sede de San Pedro, estará vacante y se convocará un cónclave que elegirá al nuevo Pontífice Supremo”, añadió.

Benedicto XVI no teme a un cisma
En una conferencia de prensa, el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi, dijo que el Papa no temía un posible “cisma” por su salida.
Benedicto XVI reafirmó el rechazo de la Iglesia Católica a los matrimonios entre personas del mismo sexo, mantuvo la resistencia de la institución a la posibilidad de que las mujeres sean ordenadas en sacerdocio y criticó las investigaciones con células madres embrionarias.
Pero Lombardi dijo que Benedicto XVI, que se espera se acoja a un período de aislamiento por al menos un tiempo luego de su renuncia, no pretendía influenciar la decisión de los cardenales que integrarán el cónclave secreto para elegir a un sucesor.
Un nuevo líder para los 1.200 millones de católicos romanos podría ser electo incluso para el Domingo de Ramos, que este año será el 24 de marzo, y podría asumir el cargo durante la Semana Santa que se inicia la semana siguiente, dijo Lombardi.
Aseguró que el complejo proceso para elegir un nuevo pontífice se desarrollará rápidamente porque el Vaticano no tendría que esperar hasta después de un elaborado servicio fúnebre para un líder católico como en casos anteriores.
La decisión impactó a muchos en el mundo, desde creyentes comunes, políticos y líderes religiosos.
La renuncia significa que los cardenales de todo el mundo comenzarán a llegar a Roma en marzo y luego de reuniones preliminares se encerrarán en un cónclave secreto y elegirán al nuevo Papa en una votación en la Capilla Sixtina.
Existe una mayor presión sobre la iglesia para que elija a un Papa del mundo en desarrollo para reflejar mejor dónde viven los católicos y donde la iglesia está creciendo.
“Podría ser el tiempo de un Papa negro, amarillo, rojo o también latinoamericano. O podría ser el tiempo de un Papa asiático o podría ser el tiempo de un Papa de otro continente”, dijo el arzobispo de Guatemala, Oscar Vián.
Los cardenales podrían querer también a alguien más joven. Juan Pablo tenía 58 años cuando fue elegido Papa en 1978. Benedicto tenía 78.
“Tuvimos a dos intelectuales seguidos, dos académicos, tal vez es hora de un diplomático”, dijo el sacerdote Tom Reese, el Centro Teológico Woodstock de la Universidad de Georgetown. “En vez de elegir al más inteligente, deberían elegir al hombre que escuchará a las otras personas inteligentes en la iglesia”, agregó.
Los liberales también pidieron un Papa que sea más abierto a las reformas.
“El actual sistema sigue siendo un ‘club de hombres’ y no permite que la voz de las mujeres participe en la decisión del líder de nuestra iglesia”, dijo la Conferencia de Ordenación de Mujeres, un grupo que quiere que las mujeres puedan ser ordenadas como sacerdotes.

Sin sospechas de renuncia
Aunque el Papa había empezado a usar un bastón y una plataforma con ruedas para atravesar el largo pasillo de la Basílica de San Pedro, no había dado indicios de estar analizando una decisión tan dramática.
Elegido en el 2005 para suceder al enormemente popular Juan Pablo II, Benedicto XVI nunca pareció sentirse cómodo en un cargo que dijo que nunca quiso. El líder católico pretendía retirarse a su nativa Alemania para proseguir con sus escritos teológicos, algo que podrá hacer ahora en un monasterio dentro del Vaticano.
El último pontífice que dimitió por propia voluntad fue Celestino V en 1294 tras apenas cinco meses en el cargo, en lo que se conoce como “la gran renuncia” y que fue condenada por el poeta Dante en “La divina comedia”. Gregorio XII renunció en 1415 a regañadientes para poner fin a una disputa con un rival aspirante al papado.

Elogios y escándalo
Pero aunque los conservadores lo elogian por intentar reafirmar la identidad tradicionalista de la iglesia, sus críticos lo acusan de buscar revertir reformas y de perjudicar al diálogo con las comunidades musulmana, judía y otras iglesias cristianas.
Bajo su comportamiento moderado se encontraba un intelecto listo para analizar minuciosamente obras ideológicas en favor de la pureza dogmática y debatir ferozmente ante los disidentes.
Tras parecer incómodo al inicio de su papado, comenzó a sentirse gradualmente más a gusto con su labor y demostró que pretendía gobernar el Vaticano a su manera.
Pese a la enorme popularidad de su predecesor -a quien colocó en la vía rápida hacia la santidad y al que beatificó en el 2011- sus asesores dijeron que Benedicto XVI estaba resuelto a no cambiar su estilo para imitar a Juan Pablo II.
Los casos de abusos sexuales a niños por parte de sacerdotes católicos afectaron profundamente buena parte de su pontificado. El Papa ordenó una investigación oficial sobre casos en Irlanda que llevó a la renuncia de varios obispos.
En el 2012 estalló un escándalo con una fuente mucho más cercana, cuando el mayordomo papal, responsable de vestirle y servirle la comida, fue hallado culpable de filtrar documentos que denunciaban actos de corrupción en los asuntos del Vaticano, lo que generó irritación a nivel global.

Desempolvan “profecías de San Malaquías” tras renuncia del Papa
Entre las muchas especulaciones que surgen tras el anuncio de que el Papa Benedicto XVI dejará el papado, ha llamado la atención, en particular, una antigua profecía.
Malaquías O’Morgain, fue un sacerdote católico nacido en Irlanda en 1094 y murió en 1148. Después de visitar Roma por primera vez, a los 45 años, en 1139, afirmó haber recibido una serie de visiones sobre el futuro de la iglesia y de todos los papas.
En menos de un año escribió 112 breves descripciones sobre lo que a cada papa le sucedería desde 1143, mostrando la evolución del catolicismo hasta la destrucción de la iglesia.
“San Malaquías”, según se supo, dio estos escritos al papa Inocencio II. Asustado por lo que había leído, el Papa ordenó ocultarlos. Durante 400 años, estas profecías fueron encerradas en Roma. Redescubiertas en el siglo XVI, fueron publicadas por el monje Arnoldo de Wion. Con los años, muchas de estas predicciones resultaron ser exactas sobre el papado.
De acuerdo con Daniel Réju que escribió un libro sobre las profecías de San Malaquías, en el siglo XIX, cuando se realizó la restauración de la Basílica de San Pedro en Roma, había 263 imágenes que se asociaron con un Papa, empezando por el apóstol Pedro. Este número coincide con el total de papas que aparece en la profecía de Malaquías. Este también sería el número papas en otra profecía similar a la profecía atribuida al “Monge de Pádua”.
La lista y los títulos de los papas reflejan cómo será su etapa como líder de los católicos. Las últimas seis descripciones de la lista de San Malaquías son los siguientes:
Pastor et Nauta (Pastor y Navegante) – Juan XXIII (Papa desde 1958 hasta 1963), fue un pastor cuando era niño y Patriarca de la ciudad de Venecia, la ciudad donde tiene que moverse a través de pequeñas embarcaciones.
Flos Florum (Flor de las Flores) – De acuerdo con la tradición, la flor de lis es considerada la flor de las flores. En los brazos de Pablo VI (Papa desde 1963 hasta 1978) tenía una flor de lis y su familia, la familia Montini, 3 flores de lis.
Medietate Lunae (Media Luna) – Juan Pablo I permaneció sólo un mes en el pontificado en 1978, la duración aproximada de un ciclo lunar. En tan poco tiempo, por supuesto, no pasó nada, al ser una “neutralidad”.
De Labore Solis (Labor del Sol) – Juan Pablo II (pontífice desde 1978 hasta 2005) fue un pontífice que viajó mucho, como ningún otro antes que él, viajando por el mundo en varias ocasiones, como la luz del sol. Nació en Polonia, que se encuentra al este de Roma. El sol sale por el este.
Olivae Gloria (Gloria del Olivo) – Benedicto 16 (Papa desde 2005 hasta 2013) no era un sacerdote benedictino, pero eligió el nombre del fundador de la Orden de San Benito, cuyo símbolo es un árbol de olivo, por lo que se conoce como los Olivetans.
El 112 (y último) papa se llama Petrus Romanus [Pedro el romano]. Su descripción en la profecía dice: “Venido a Roma de una tierra lejana… En la persecución final de la Santa Iglesia Romana, reinará Pedro el romano, que apacentará su rebaño entre muchas tribulaciones, y después de eso, la ciudad de las siete colinas [Roma] será destruida y el Juez terrible juzgará al pueblo”.
Los expertos dicen que eso significa que va a ser asesinado (como el apóstol Pedro), en una época que se caracteriza por la persecución final de los cristianos, por parte del anticristo pocos años antes del “fin del mundo”.
A principios del año pasado, los estudiosos protestantes Tom Horn y Cris Putnam publicaron el libro “Petrus Romanus: La llegada del último Papa”, examinando a fondo las frases de San Malaquías.
Ellos creían que Benedicto XVI, dimitiría y que su sucesor debe utilizar el nombre de Pedro.
El sitio web de World News Daily, entrevistó a Tom Horn después del anuncio de la partida de Benedicto 16 y explica que la dimisión del Papa se describe en las páginas 74 y 486 de su libro, publicado en abril de 2012.
Horn, elaboró una lista de 10 candidatos que tendrán éxito en convertirse en “Pedro el Romano”. Según el principal es el cardenal Tarcisio Bertone Evasio Prieto, el cardenal y secretario de Estado, quien nació en Roma, Italia.
Su nombre podría ser por lo tanto “romano”. El segundo nombre sería el más probable del cardenal Peter Turkson de Ghana, actual presidente del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz.
“Si usted vive en África, por lo que quedaría claro que Peter [Pedro] viene de una tierra lejana”, cita el escritor.
En los últimos 900 años, muchos críticos han puesto en duda la autenticidad y veracidad de las profecías de San Malaquías. Lo que más llama la atención de Tom Horn y Cris Putnam, es hasta qué punto esta profecía ha demostrado ser exacta y que simplemente no se puede descartar.
Ya llegó marzo, viene la escogencia…. amanecerá y veremos qué tan acertado está «San Malaquías» y otro ‘profeta’ extra bíblico y rechazado hasta por el mismo Vaticano: Nostradamus. Lo cierto es que las profecías bíblicas hablan del Papa y de la religión romana, pero a manera general, nunca de Papa alguno en específico. El papado y el catolicismo son sencillamente una de las señales de la cercanía del tiempo del fin.

Benedicto XVI dimite y se abre el tema profético en el mundo / EFE
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