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Re-catolizar ¿?

Existen otros temas muy neurálgicos e importantes acerca de la situación social y espiritual del mundo de hoy que tratar en este espacio, pero creemos necesario responder a algunos conceptos y señalamientos que en su reciente visita a Brasil el Papa Francisco hizo públicos, pues además de grotescos están plagados de ignorancia bíblica.
El título de hoy obedece a las intenciones ya no sólo persecutorias del Vaticano contra los creyentes en Cristo en Latinoamérica, sino que ahora su máximo jerarca pidió «reconquistar a quienes ahora son evangélicos», o lo que es igual a «re-catolizar» a los cristianos bíblicos, que es tanto como pedirle a un creyente que le dé la espalda a Jesús, reniegue de su nuevo nacimiento y vuelva a una religión hueca, vacía y carente de relación espiritual con el Espíritu Santo.
En un largo discurso autocrítico, dado el sábado 27 de julio, ante cardenales y obispos romanos en su visita a Río de Janeiro, Francisco pidió a la Iglesia católica brasileña «reconquistar a los fieles que abandonaron la fe católica para encontrarse con el Jesús que predican los evangélicos, irse con otros grupos religiosos, o quedarse sin ningún tipo de religión».
Agregó que hay que recuperar a quienes «buscan respuestas en los nuevos y difusos grupos religiosos» y en «aquellos que parecen vivir ya sin Dios». «Necesitamos una iglesia (católica) que sepa dialogar con aquellos discípulos que, huyendo de Jerusalén, vagan sin una meta, solos, con su propio desencanto, con la decepción de un cristianismo considerado ya estéril, infecundo, impotente para generar sentido», afirmó Francisco.
En eso estamos totalmente de acuerdo con el Papa, pero no es el hecho sólo de que hay «desencanto» y «decepción de un cristianismo considerado ya estéril, infecundo, impotente para generar sentido», sino que la carencia de fundamento escritural colocando sus dogmas religiosos por sobre la Biblia y de una genuina relación con Dios es lo que ha hecho que los feligreses católicos deserten y se conviertan genuinamente a Jesucristo.
Bien claro lo dijo nuestro Señor Jesús al líder religioso judío Nicodemo (Juan 3), «hay que nacer de nuevo para entrar al reino de los cielos… del agua [lavamiento de pecados] y del espíritu [nacer de nuevo y ser habitado por el Espíritu Santo]». El hecho de que un niño nazca en un hogar de tradición católica no lo hace cristiano, debe «nacer de nuevo» al arrepentirse de sus pecados y recibir a Jesucristo como su único Señor y Salvador, sin corredentores ni la ayudita de ningún «sant@».
El apóstol Pablo escribió claramente: «Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para alcanzar la justicia, pero con la boca se confiesa para alcanzar la salvación» (Romanos 10:9-10). Preguntamos: ¿Cómo hace esta oración de fe un bebé al que «cristianizan» en la pila bautismal?, sin duda debe hacerlo en edad madura y en plena certidumbre de fe.
Ese vacío espiritual que carga el católico (como ex católico lo digo) desde su edad pueril hasta su adultez es lo que les lleva a buscar a Dios de corazón, leer la Biblia y encontrarse con el Cristo resucitado, no el «Jesús» que nos han enseñado los jerarcas religiosos de Roma que todavía está clavado en la cruz y que necesita de imágenes para «ser adorado»; donde ambas cosas son abominación al Señor.
Y ni hablar de: la idolatría; el culto a la personalidad; la suprema e infalible autoridad papal; los horrendos crímenes y guerras que escenificó el Vaticano (las cruzadas y la inquisición); el no aceptar la Biblia, la Palabra de Dios, como suprema y máxima autoridad de fe y conducta cristiana; los rituales repetitivos y vacíos que significan las misas desde hace siglos; la doble vida de muchísimos clérigos; los escándalos sexuales y financieros; y un largo etcétera, hacen que las personas dejen el catolicismo romano.
En cuanto a nosotros los cristianos, los que nacimos de nuevo gracias a Cristo y por la acción directa del Espíritu Santo, jamás volveremos al catolicismo dándole la espalda a nuestro Señor y Rey. Creo que la proporción de re-catolizados debe andar como de 1 en 10 mil, mientras que los convertidos a Cristo siguen sumando millones cada año en el mundo, especialmente en América Latina; y es, precisamente, Brasil el país de mayor decerción católica y conversión al evangelio… ¿Será por eso que Francisco escogió esa nación para mover su gran y costoso aparataje religioso propagandístico a ese país? Ellos dirán que no, pero la realidad grita todo lo contrario.

director@verdadyvida.org

@georgesdoumat

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