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Pandemia 2020, Orlando Anzola A.

No hay poder alguno en la tierra, ni debajo de la tierra o en las regiones celestes que pueda detener el avance del Covid-19, sino el Dios vivo, verdadero y Todopoderoso eliminándolo directamente o dando la sabiduría a los científicos para que encuentren la vacuna adecuada / Freepik

El Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró que la enfermedad infecciosa Covid-19, originada en Wuhan, China, es una PANDEMIA. La OMS considera «Pandemia» a la propagación mundial de una enfermedad, afectando a una gran cantidad de personas. No existe una cantidad mínima de casos para esta categoría. Esta declaración es decisión de la OMS.
La Covid-19 es la enfermedad causada por el coronavirus SARSCoV2, detectado por primera vez en la provincia de Wuhan, China el 31 de diciembre de 2019. Hasta el mediodía del miércoles 11 de marzo de 2020, la OMS reportaba que el virus se ha propagado por 114 países, ha provocado 118.332 casos confirmados y causado la muerte a 4.292 personas. (Prodavinci 11-03-20). «Hay más de 660.00 casos y más de 30.000 muertos en 193 países. La mayor parte de las muertes se han producido en Italia, España y China; EE.UU. lidera el número de contagios en el Mundo» (RTVE 29-03-20).
El nuevo coronavirus que saltó de algún animal al humano en la ciudad de Wuhan a finales del 2019 ha logrado, en apenas unas cuantas semanas, acaparar toda la atención mediática, científica y de la comunidad internacional. La epidemia está evolucionando de manera muy rápida y con ello, el conocimiento que tenemos sobre este nuevo virus. De no saber nada de él a principios del 2020, la comunidad científica ya ha logrado aislarlo, secuenciarlo, identificarlo y desarrollar pruebas para diagnosticarlo. Sin embargo, como sucede con toda nueva epidemia, sigue habiendo muchas incógnitas que se irán resolviendo a medida que esta evolucione y a medida que los científicos logren entender más sobre el comportamiento del virus. (Adelaida Sarukhan, Instituto de Salud Global, Barcelona 29-03-20).
A lo largo de la historia, pestes y pandemias de toda naturaleza han asolado todos los rincones del planeta. Si bien es cierto que con un mundo tan globalizado y comunicado como el actual, la expansión de cualquier virus en mucho más sencilla (como se está comprobando con el coronavirus), los avances médicos reducen al mínimo la tasa de mortalidad. No ocurría así en la antigüedad, donde los focos estaban más localizados, pero eran mucho más peligrosos. «La plaga de Atenas del año 430 a.C fue una epidemia devastadora que afectó a la poderosa ciudad-Estado» (El Español 14-03-20). Desde la Edad Antigua hay registros de brotes que afectaron a gran parte de la población de un país o a muchas regiones al mismo tiempo. Un repaso por las que causaron mayores estragos:
A lo largo de los tiempos, las pandemias han estado acompañadas de rumores y una serie de teorías conspirativas que buscan darle sentido a u origen basándose en el acontecer mundial del momento, por lo que el coronavirus o COVID-19 no ha sido la excepción.
La pandemia de coronavirus ha generado diversas TEORÍAS CONSPIRATIVAS, las cuales se han reforzado gracias a las redes sociales y al internet (Multimedios Digital 25-03-20). A continuación, las distintas controversias y opiniones que han surgido en el mundo con relación a esta nueva epidemia que azota al planeta en los actuales momentos:
Conspiración china para dominar al mundo: Esta teoría indica que China habría «desatado» el virus en su nación, el cual tendría controlado y podría solucionar rápidamente para después «apoderarse del mundo» por medio de la compra de acciones a bajo costo, luego de la recesión generada por el virus.
Epidemia selectiva capitalista para matar viejitos: Esta teoría indica que el virus fue desatado con el fin de terminar con la población más longeva y menos generadora de ingresos del planeta.
Venganza de la naturaleza: El motivo de esta teoría surge principalmente, por las costumbres de la población de China de comer todo tipo de animales. Debido a esto, y por el daño a la naturaleza que los humanos hemos generado, ésta se defendió por medio de un virus mortal.
Experimento social a través del miedo: Esta teoría señala que el virus no es tan mortal como se indica y que todo es parte de un experimento de histeria colectiva para manipular a la población.
Virus creado por laboratorios: Mientras que otros consideran que el virus es simplemente uno de los tantos que se crean en laboratorios y este se les fue de las manos, infectando a la población de Wuhan y desatando la pandemia.

¿QUÉ DICE LA BIBLIA SOBRE EL SASRCoV2 (COVID-19)?

En Levítico 26:25, Deuteronomio 7:15; 28:59, 61; 29:22; 32:24; 2 Samuel 24:15; 1 Crónicas 21:14; Jeremías 14:12; 29:17-18; Ezequiel 5:12, son todos pasajes que hablan de pestilencia, peste, plaga y mortandad y se refieren a que el Dios vivo y verdadero, Jehová de los ejércitos está molesto e indignado contra su pueblo Israel, por violar una y otra vez sus mandamientos santos y perfectos, y estregarse a la idolatría, la maldad y a todo tipo de prácticas abominables y darle completamente la espalda al Señor, nunca se refirió a las naciones gentiles o paganas que eran politeístas y que hacían todo tipo de sacrificios a los miles de dioses que adoraban y servían.
En el libro de Génesis 12:17 Jehová hirió a Faraón y a su casa con grandes plagas por causa de Saraí mujer de Abram. En Éxodo capítulos del 7 al 11, están registradas 10 plagas que el Dios omnipotente envió sobre Faraón y Egipto para castigarlos y para libertar al pueblo de Israel del cautiverio de 400 años que habían sufrido conforme a lo que el Señor Jehová le había dicho a Abram en Génesis 15:13. En el Salmo 64:7 el salmista David dice que Dios herirá con saeta a sus enemigos y de repente los herirá con plagas. En el Evangelio de Mateo 24:7 y en Lucas 21:11 el Señor Jesucristo profetizó que habría pestes en diferentes lugares como una de las señales de su segunda venida.
En Apocalipsis 9:18,20; 11:6 y capítulos 15 y 16, se detallan todas las plagas terribles que el Señor Dios Todopoderoso en sus juicios justos y verdaderos enviará para los momentos en que esté gobernando el Anticristo en la tierra y serán los días del fin de todo ser. «Pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos… Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y la tierra y las obras que hay en ella será quemadas… esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán desechos, y los elementos, siendo quemados se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva…» (2ª Pedro 3:7,10,12-13).
Como se puede evidenciar en todos los pasajes bíblicos arriba mencionados, Dios es el autor y responsable de todas las plagas que ha enviado y enviará a la tierra en el cumplimiento del tiempo de todas las cosas que están sujetas a su perfecta y soberana voluntad.
Sin embargo, es preciso destacar que la Palabra de Dios señala en el Salmo 91:3,5-7,10,13 una serie de plagas y pestes, cuya fuente o autor, según entiendo es Satanás, el diablo y su ejército de ángeles malvados, entre estas tenemos: el lazo del cazador, peste destructora, terror nocturno, flecha que vuele de día, pestilencia que ande en oscuridad, mortandad que en medio del día destruya, ni plaga tocara tu morada, siempre en contra de los seres humanos que vivimos en el planeta tierra, tal como se demuestra también en Job capítulos 1 y 2; Juan 10:10; Apocalipsis 12:7-9,12; 20:1-3,7-8 y en la historia de las pandemias, antes reseñadas que han azotado a la humanidad, desde la plaga de Atenas en el año 430 a.C hasta el Coronavirus del años 2020 e igualmente las múltiples guerras que a continuación se mencionan:
En la primera guerra mundial, comenzó el uso moderno de armas químicas, cuando ambos bandos del conflicto utilizaron gas venenoso para infligir sufrimiento atroz y considerable número de bajas en el campo de batalla. Dichas armas consistían esencialmente, en conocidas sustancias químicas comerciales, introducidas en municiones habituales como granadas y proyectiles de artillería. Entre las sustancias químicas empleadas se encontraba el cloro, el fosgeno (un agente sofocante) y el gas mostaza (que provoca dolorosas quemaduras en la piel). Los resultados fueron indiscriminados y a menudo devastadores. Se produjeron casi 100.000 muertes. Desde la primera guerra mundial, las armas químicas han causado un millón de muertes en todo el mundo (Naciones Unidas).
Por su parte, las armas biológicas de destrucción masiva, silenciosas y letales, son microorganismos que causan la peste, el ébola, el carbunco o la viruela, pueden ser usados como armas y muchos países ya cuentan con medidas de defensa frente a ellos. «Se trata de virus, bacteria u otros gérmenes que normalmente se encuentran en la naturaleza pero que en ocasiones han sido modificados en laboratorios para aumentar su capacidad de dispersión, de resistir los tratamientos médicos o ser más dañinos», según el Centro de Control y Prevención de enfermedades de Estados Unidos, el CDC, un organismo a la Vanguardia mundial en la lucha contra epidemias y en salud pública (Gonzalo López Sánchez, 12-11-14).
A través del denominado bioterrorismo, que es el uso de la amenaza y la violencia contra personas o propiedades, que lanzan virus, bacterias u otros gérmenes para causar enfermedades o muertes. Estos gérmenes a menudo se encuentran en la naturaleza. Pero a veces pueden hacerse más peligrosos aumentando su capacidad para causar o diseminar enfermedades o para resistir el tratamiento médico. Los agentes biológicos se diseminan a través del aire, el agua o los alimentos. Algunos también pueden diseminarse de una persona a otra. Estos no causan enfermedad por varias horas o días. A lo científicos les preocupa que el ántrax, el botulismo, otros virus de fiebre hemorrágica como el ébola, la peste o la viruela, puedan usarse como agentes biológicos. La biodefensa usa medidas médicas para proteger a las personas contra los agentes biológicos, incluyendo medicinas y vacunas. También incluye investigaciones y preparativo médicos para defenderse contra ataques bioterroristas (Medline Plus).

EL RASTRO DE LAS ARMAS QUÍMICAS EN LA HISTORIA  (ROBERTO SCHMIDT 29-08-13)

  • Segunda Batalla de Ypres, guerra mundial (1914-1918)
  • Segunda guerra Sirio-Japonesa (1937-1945)
  • La Guerra en Vietnam (1957-1975)
  • Guerra entre Irán e Irak (1980-1988)
  • Guerra en Irak (2003-2011)

De modo que, aunque el poder de Satanás es limitado, teniendo la potestad de crear, manipular y utilizar agentes biológicos, químicos, bacterias, virus y toxinas de laboratorios que estén en cualquier país del mundo, quedando suficientemente demostrado como son la creación de las armas biológicas, químicas y el bioterrorismo, utilizadas en las distintas guerras del medio oriente y en otras naciones del Asia. Por lo tanto la pandemia llamada coronavirus (Covid-19), en opinión de quien suscribe, nada tiene que ver con Dios directamente ni con su gloriosa Palabra, sino que se debe a agentes biológicos y químicos que de manera natural, planificada, accidental o deliberada se escapan de un laboratorio y son aprovechados por el ejército de ángeles caídos que le sirven a Satanás, el príncipe de este mundo, el dios de este siglo, el padre de la mentira, el homicida, el ladrón, para destruir a la raza humana (Mateo 12:26; 16:23; Lucas 10:18; Juan 8:44; 10:10; 12:31; 13:27; 2ª Corintios 4:4; Efesios 6:12).

Finalmente, citando la gloriosa Palabra de Dios:
«Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro. Y guarda sus estatutos y sus mandamientos, los cuales yo te mando hoy, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, y prolongues tus días sobre la tierra que Jehová tu Dios te da para siempre» (Deuteronomio 4:39-40). «Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas ni toma cohecho» (Deuteronomio 10:17). «Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, tardo para la ira y grande en misericordia» (Nehemías 9:17).
Por tanto, no hay poder alguno en la tierra, ni debajo de la tierra o en las regiones celestes que pueda detener el avance de este virus llamado SARSCoV2 (Covid-19), sino el Dios vivo, verdadero y Todopoderoso eliminándolo directamente o dando la sabiduría e inteligencia a los científicos para que encuentren la vacuna adecuada, atendiendo a lo establecido en la Palabra del Señor:
«Dios puso la sabiduría en el corazón del hombre y dio al espíritu inteligencia» (Job 38:36). «…¿No sabrá el que enseña al hombre la ciencia?» (Salmos 94:10). «Porque Dios da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. Dios provee de sana sabiduría a los rectos» (Proverbios 2:6-7). «¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quien fue su consejero?» (Romanos 11:33-34).

Orlando Anzola A.
Ministro evangélico
despiertatetuqueduermes@hotmail.com

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