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Mi cónyuge es muy mandón(a)

(Luis y Hannia Fernández – Pastores y consejeros).-

¡Una actitud mandona en el matrimonio es un pasaporte al fracazo!
En un matrimonio saludable nadie esta supuesto a mandar! No obstante, para evitar la anarquía, alguno tiene que gobernar los asuntos generales de la casa.
1ª Corintios 11:7, «El varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios, pero la mujer es gloria del varón». 1ª Corintios 11:3, «Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios es la cabeza de Cristo» (Efesios 5:23), porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.
¡Es evidente que el hombre fue el designado para ser la cabeza del hogar, el sacerdote de su familia, el líder del hogar, no el jefe! La posición de cabeza del hogar implica una gran responsabilidad y un compromiso muy serio, ya que debe hacerlo a la manera de Dios.
La mujer fue designada a ser la ayuda idónea de su esposo para cumplir varias misiones en la vida: desarrollar hijos saludables que vivan la vida cristiana, desarrollar sus dones y talentos para el Reino y alcanzar la meta más importante que es que ellos y sus hijos sean salvos y le sirvan al Señor.
En 1ª Corintios 11:7, Dios manda al hombre a reflejar su imagen y su gloria. Ahora bien, Dios es en esencia AMOR. Entonces al hombre le corresponde reflejar el amor de Dios a su esposa y a sus hijos. Por esta razón el hombre debe consagrarse a Dios para cumplir con esta misión, porque para poder reflejar el amor de Dios, necesita vivir conectado a Él, a través de su palabra, de su obediencia, orando constantemente. Un hombre que vive conectado a Dios podrá ser un excelente cabeza de hogar, que trata a su esposa como a vaso más frágil, con ternura, suavidad, tolerancia y mucho amor.
Un hombre o una mujer con actitud mandona, no cabe dentro de la plataforma que Dios diseño para el Matrimonio. Si el hombre asume una actitud mandona con su esposa, no la está tratando como lo manda el Señor y acarreará consecuencias a su vida y la de su familia.
Una mujer que asuma una actitud mandona con su esposo, esta irrespetando la figura de autoridad de la casa generando un desorden del orden de Dios. En consecuencia está fuera de la voluntad de Dios y acarreará consecuencias a su vida y la de su familia también.
1ª Pedro 3:8, «En fin, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables».
Hombre de Dios y Mujer de Dios: Abandonen toda actitud mandona y adopten una actitud tolerante, paciente, amorosa, de servicio permanente, de atención, de compasión, de misericordia y de amistad entre ustedes. Esta debe ser una decisión firme en ustedes para honrar el orden de Dios y poder alcanzar un matrimonio y una familia saludable.
Si has tenido una actitud mandona con tu cónyuge, arrepiéntete hoy mismo, pídele perdón a Dios y luego habla con tu cónyuge, pídele perdón con arrepentimiento y toma la decisión de cambiar ese hábito por uno de tolerancia, paciencia y mucho amor. Este cambio tomará un tiempo, pero si lo deciden hoy, y se lo proponen, el Espíritu Santo les ayudará y pronto lo lograrán.
¡Tu matrimonio y tu familia son el tesoro más valioso que Dios te ha dado. CUÍDALOS!

luisyhannia@libresparaamar.org

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