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Mensaje de esperanza para Venezuela, Noemí Maizo

Estas circunstancias están por sufrir un vuelco inesperado y que no será la mano de un hombre o de otra nación la que nos librará, sino la misma mano del Padre celestial que nos sacará de este desierto, porque la tierra que fluye leche y miel está por manifestarse en medio nuestro

Mantente haciendo recordatorio de la palabra profética que hay sobre nuestro país, de esa palabra de bendición que en breve comenzará a manifestarse / Olivares
Venezuela, cuántas palabras de maldición, de confusión, de quebranto hay sobre ti, palabras que han provenido de corazones de hombres y no del mío. Todos tienen algo que decir, pero muy pocos son los que comprenden el proceso que hay en medio de ti. Cuán extraviado a veces está tu corazón, sin dirección clara, sin una esperanza viva. Todos opinan y cuántas contradicciones hay en medio de las palabras que pronuncian sus bocas, que en su mayoría provienen de corazones sin entendimiento.
Juicio, juicio, juicio es lo que retumba cada día en tus calles, en tu atmósfera, abundan aquellos que dicen que tu oportunidad de «arrepentimiento» terminó, que lo que viene será terrible y no hay vuelta atrás. Cuánto temor, angustia, desasosiego hay sobre ti ahora, tus ojos están oscurecidos ante las falsas palabras y tus oídos ensordecidos ante mi voz. No hay entendimiento, hay desesperación y mucha incertidumbre. Como una niña asustada esperas beber la copa de mi ira como algunos han pregonado negando cada día mi carácter de amor y compasión.
Cuán fatigada estás, tantas instrucciones, tantas directrices que supuestamente vienen de mi, pero que a la final no provienen de mi boca. El terror te ha cubierto y en el silencio mis ministros gimen sin esperar lo mejor. Cada día preguntas ¿Cuándo acabará? ¿Cuánto tengo que orar, proclamar? ¿Cuánto tiempo más voy a creer? ¿Por qué Dios estará tan enojado con nosotros? Buscas incesantemente por las redes sociales alguna palabra de aliento, que te dé fuerzas para seguir, anhelas no fallarle al Padre celestial con alguna acción de cobardía, pero al mismo tiempo temes por tu familia, por tus hijos, por quienes amas, y vuelves a preguntarte: ¿Qué hago? ¿Me quedo o me voy? ¿De verdad tendrán razón los profetas? ¿Esto cambiará?, o solo es cuestión de tiempo para ver mi tierra destruida por el juicio divino, ¿qué más pasará? ¿Es que acaso no ha sido suficiente? ¿Qué hicimos para vivir tanta calamidad? ¿Será que no estamos clamando lo suficiente? ¿Será que hasta que el pueblo de Dios no se una completamente seguiremos en este desierto que está matando nuestras generaciones?, y ¿si nunca todos llegamos a unirnos, qué pasará con Venezuela?
Cada día es una lucha incesante, desde conseguir el alimento hasta poder asistir a nuestras congregaciones, la compra del uniforme y útiles de nuestros hijos es solo un milagro, y ¿si nos enfermamos, sobreviviremos con la crisis de salud que hay? ¿Será que podré tener un futuro en mi patria? ¿Será que de verdad algún día toda la familia volverá a estar junta y no dispersa por todo el mundo?, y la mayor pregunta de todas: ¿Será que de verdad habrá una Nueva Venezuela? ¿Un nuevo país nacerá de las cenizas?
Hoy el Padre celestial desea explicarte algunas cosas pueblo de Dios en Venezuela, desea traer palabra de dirección clara y precisa, abrir tus ojos y tus oídos para que puedas tener la perspectiva correcta: Uno, por causa del propósito que pesa sobre Venezuela, hay procesos de crecimiento y de madurez emprendidos por el Padre celestial para prepararnos para recibir la gloria postrera, tal como lo dice 2ª Corintios 3:18: «Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu».
Durante este proceso de transformación que está generando el Eterno para arrancar, derribar, destruir tal como lo menciona en Jeremías 1:10: «Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar», el enemigo ha fraguado una agenda satánica para distorsionar lo que el Señor está haciendo y traer confusión, desviación, espanto, quebrando, oscuridad, cansancio y así afectar el tiempo del cumplimiento de la palabra profética que el Señor tiene con Su nación en medio de Venezuela, causando retraso, detenimiento en el reloj profético divino; para también llevarnos como pueblo del Señor a llamar a lo malo bueno y a lo bueno malo tal como lo cita la Escritura en Isaías 5:21: «¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!».
Lo segundo, que estamos viendo es el resultado de las consecuencias de acciones de injusticia, perversión y maldad de hombres y mujeres que lejos que amar esta tierra solo buscan sus recursos para su propio beneficio, «ministros» que con su acción han activado juicios como resultado de sus propias decisiones a causa de sus caminos de error, esto ha desencadenado una serie de situaciones que hoy afectan terriblemente a nuestro país.
Por último, somos víctimas de una pésima gerencia que no solo por 20 años, sino por más de 50, han venido desangrando y destruyendo la nación hasta llevarla a un punto de quiebre a nivel político, económico, social, educativo y pare de contar… Lo que debes tener claro, y sin duda alguna, aún en medio de toda esta convulsión es que Venezuela será libre, que estas circunstancias están por sufrir un vuelco inesperado y que no será la mano de un hombre o de una otra nación la que nos librará, sino la misma mano del Padre celestial que nos sacará de este desierto, porque la tierra que fluye leche y miel está por manifestarse en medio nuestro.
¿Qué debemos hacer como pueblo de Dios?:
1) Entrar en entendimiento de cuál es la obra extraña que el Señor está haciendo en medio nuestro tal como lo cita las Escrituras en Isaías 28:21: «Porque Jehová se levantará como en el monte Perazim, como en el valle de Gabaón se enojará; para hacer su obra, su extraña obra, y para hacer su operación, su extraña operación».
2) Ten discernimiento para reconocer cuándo es Dios, Satanás o el hombre y así no dar lugar a la confusión.
3) Toda palabra que escuches, leas o recibas júzgala antes de creerla, abrazarla y compartirla, tal como lo dice 1ª Tesalonicenses 5:21: «Examinadlo todo; retened lo bueno». Esto mantendrá tu corazón guardado y en paz, aún en medio de las circunstancias más hostiles.
4) Cuida tu boca, no seas ligero para hablar cosas que no edifican, quejarte y alinear tus pensamientos y palabras a lo que otros que no conocen a Dios están diciendo, recuerda que tu boca tiene poder y lo que decimos siempre tendrá un efecto para bendición o para maldición. Proverbios 18:20-22, «Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; se saciará del producto de sus labios. La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos». Y 1ª Corintios 10:10, «Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor».
5) Aplica sabiduría, Venezuela está viviendo momentos difíciles y aún un poco más estarán presentes, así que siempre ten alimentos no perecederos en reserva en tu casa para que el día malo no te tome por sorpresa.
6) No vivas añorando el pasado como lo hizo el pueblo de Israel que deseaba regresar a Egipto, recuerda que Dios nos dará una nueva nación y no será como la anterior, sino más bendecida porque ahora será la mano del Padre Eterno quien la gobierne.
7) No te alíes al sistema de maldad que está sobre la tierra, sé radical con los principios del Reino y no te hagas cómplice de aquello que está destruyendo al país, porque al contrario de desmantelar la atmósfera de tinieblas y desmenuzar la operación satánica, la vas a fortalecer; Gálatas 6:9-10, «No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe».
8) Mantente haciendo recordatorio de la palabra profética que hay sobre nuestro país, de esa palabra de bendición que en breve comenzará a manifestarse, esto te ayudará a quitar tu mirada del proceso y te enfocará en el destino que Dios ha hablado para nuestra tierra, lo que mantendrá viva la esperanza en el Eterno y la fe no menguará más.
9) Esfuérzate y sé valiente; Josué 1:9, «Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque YVHV tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas». No tengas miedo, no te acobardes ante lo que escuches y veas, no tengas temor de malas noticias, porque si estás en Venezuela es porque eres parte de un remanente que el mismo Señor preparó y posicionó para hacer cumplir como un Josué la palabra que había sido anunciada, la toma de la tierra que fluye leche y miel, por lo que serás preservado, guardado y provisto.
Por último, no tengas temor del futuro de avanzar, Dios te ha entregado una vara para que ningún mar te detenga pueblo del Señor y aunque venga el faraón detrás recuerda que Dios nos dijo que pasaremos al otro lado.
¡Por favor comparte este mensaje! ¡Bendiciones…!

Noemí Maizo
Profeta y salmista

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