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Matrimonio igualitario, ¿un fenómeno viral?

(Verdad y Vida – REDACCIÓN).-

Para Héctor Márquez, teólogo, psicólogo, docente, conferencista y articulista venezolano, «los ahora llamados ‘sexo-diversos’, identificados con las siglas (GLBTI) y con bandera que contiene los colores del arco iris, han encontrado eco en todo el mundo porque sus personeros gozan de la inmensa influencia que les ha proporcionado la fama, el dinero y el poder político».
De acuerdo a Márquez, «estos tres poderes se han apoyado en tres poderes más, a saber: Las ambiguas posiciones religiosas, los llamados defensores de los derechos humanos y el hedonismo que predomina en el sistema de valores del mundo actual».
Establece también que la comunidad GLBTI, actualmente, tiene presencia en «producciones cinematográficas, series televisivas, espectáculos musicales, declaraciones de «estrellas», escritos u opiniones pseudocientíficas y declaraciones acomodadizas de influyentes líderes, que pretenden imponernos sus criterios y la aceptación normal de estos trastornos psicosexuales o parafilias, llamando homofóbico, troglodita, subdesarrollados o violador de derechos humanos a quienes los adversen o piensen distinto a ellos».
Márquez sugiere que «los movimientos promotores y solicitantes de matrimonio civil igualitario son un «fenómeno viral», llevado de la mano por quienes tienen posiciones de poder e influencias de distintas índoles en el mundo occidental».

Sobre uniones igualitarias
En Venezuela, a inicios de año 2014, fue consignado ante la Asamblea Nacional un Proyecto de Ley de Matrimonio Civil Igualitario, por más de 40 colectivos sexo-género diversos del país, bajo el aval de más de veinte mil firmas, debe ser debatido por el Poder Legislativo.
«Que la unión marital entre homosexuales sea legal en algunos países no significa que tengamos que aceptarlo como válido o normal. Esto no es como usar la ropa que está de moda; se trata del destino de individuos, de la institución familiar y de la nación», explica.
«En nuestro país efectivamente pareciera no existir una reflexión seria sobre las consecuencias de legalizar la unión entre personas del mismo sexo pues detrás de esto se encontraría el derecho, entre otras cosas, de custodia y/o adopción infantil. Hecho por demás contraproducente y sobre el cual he escrito ampliamente. El punto no es lo que los demás digan al niño o acerca del niño, sino lo que ese niño va a vivir desde adentro», continuó.
Agregó que «los niños adoptados o criados por parejas homosexuales son víctimas de distintos males que vulneran sus derechos humanos y vulneran lo establecido por la Ley Orgánica de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA), en cuanto al derecho al conocimiento de su origen biológico, al modelaje e influencia de las figuras materna y paterna en la crianza, su desarrollo moral y de valores humanos fundados en el concepto y en la dinámica natural y saludable de familia, etc. En este sentido sugiero la lectura, el análisis y la discusión de las Artículos 5, 8, 25, 26, 32, 33 y 50 de la LOPNA; y de los Artículos 75, 76, «77», 78 y 79 de la Constitución de la República.  La Ley venezolana a través del Código Civil también defiende la naturaleza de la institución familiar en su Artículo 44″.
A propósito de la legislación venezolana, a la preocupación de altos funcionarios del gobierno sobre la «vulnerabilidad» de la población GLBTI, hay que responderles que en una sociedad no existe un elemento más vulnerable que los niños y las niñas. Y que dichosamente hasta hoy nuestra legislación ha sido defensora de la institución familiar».
Aclaró Márquez que desde una perspectiva legal, «me resulta muy interesante que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en su Sentencia número 190 del 28 de Febrero de 2008, en cuanto a la «discriminación», aclara que «no todo trato desigual es discriminatorio, sólo lo será el que no esté basado en causas objetivas y razonables». No menos importante es considerar el Artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Es propio decir que existen montones de motivos objetivos y razonables (científicos) para estar en contra del matrimonio homosexual».

¿Qué puede decirnos bíblicamente hablando de la consecuencia espiritual que esto acarrea a una nación?
– Bíblicamente hablando sabemos que Dios, al ver al hombre solo lo dotó de una ayuda idónea, una mujer, para que lo acompañara y juntos conformasen una familia (Gén. 2:24), hecho que fue confirmado por Jesucristo (Mat. 19:4). Dios estipuló que el matrimonio fuese la unión íntima entre un hombre y una mujer, de allí que ambos estén diseñados para complementarse a fin de tener hijos y satisfacer mutuamente sus necesidades y deseos de orden emocional, físico y espiritual. Dios no crea a ninguna persona con deseos homosexuales, sino que estas personas deciden serlo (Rom. 1:24-27), y esta decisión, como cualquier otra forma de pecado conduce a la muerte eterna (1 Cor. 6:9-10).
El teólogo añade que «lamentablemente iglesias cristianas y organizaciones completas celebran matrimonios homosexuales, alejándose con esto a los principios de la Palabra de Dios. Y tan negativo como estas posiciones, pues contradicen a la Biblia, me parecen aquellos líderes cristianos mediáticos que evitan la discusión y dan la impresión de mantenerse neutrales en lugar de hablar abiertamente sobre lo que Dios piensa de este tema. Por demás está decir que para nosotros como cristianos la norma para vivir viene de la Palabra del Creador».
Respecto a las consecuencias para las naciones que se apartan de los principios de Dios y se depravan en los términos psicosexuales que implica la homosexualidad, «basta con conocer las depravaciones en las que estaban incursos los habitantes de Sodoma y Gomorra descritos en el Libro de Génesis, y de los cuales dice Judas 7 que siguieron «vicios contra la naturaleza» y por ello se convirtieron en ejemplo del juicio del fuego eterno», estableció.

¿Qué debe hacer la Iglesia de Cristo respecto a esta comunidad GLBTI?
– La Iglesia de Jesucristo tiene que salir a las calles, a los medios y a los espacios institucionales y legislativos a levantar su voz y a proclamar en forma inteligente, objetiva, científica, en conocimiento de los fenómenos psicosociales y con fuerza moral el terrible daño que haría a nuestro país la aceptación del matrimonio homosexual.
«Alumbre Dios a su pueblo y a sus organizaciones representativas como el Consejo Evangélico de Venezuela y la Confederación Evangélica Pentecostal de Venezuela (así como han opinado en temas políticos), a hacer las declaraciones que correspondan para librar la batalla de concepciones y principios sobre el tema, haciendo uso de la espada de la fe que es la Palabra de Dios», concluyó el articulista.

Héctor Márquez 
Es psicólogo con postgrado en Psicología Clínica y en Psicología Criminal y Forense egresado de la Universidad Bicentenaria de Aragua y Universidad Complutense de Madrid, respectivamente.
También es teólogo, especialista en Exégesis y Hermenéutica (Seminario Evangélico Asociado / Doxa International University). Tiene un diplomado en Docencia Universitaria de UPEL-IUPOLC. Es conferencista, escritor y articulista en diferentes medios.
Psicólogo de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) y Psicólogo de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES). También ejerce su profesión en consulta privada como Psicólogo Clínico.

 

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