Home / Opinion / Lo que los hombres y las mujeres no soportan en el matrimonio

Lo que los hombres y las mujeres no soportan en el matrimonio

En el matrimonio pueden pasar muchas cosas soportables, pero la mayoría de hombres y mujeres no soportan algunas actitudes de sus cónyuges. Son asuntos que afectan los matrimonios en general, aunque también tiene que ver el temperamento de cada uno.Lo que a una mujer le es muy difícil soportar:  «La desatención de su esposo».1- Cuando él no la escucha con atención.2- Cuando su esposo le da prioridad al trabajo más que a ella.3- Cuando su esposo no vive principios de honestidad y sinceridad.4- Cuando su esposo no es responsable.Las mujeres se cargan emocionalmente con mucha facilidad y si su esposo no está ahí para ayudarlas a descargar sus emociones, se van acumulando y reaccionan negativamente. Las coléricas reaccionan gritando e irrespetando a su esposo. Las sanguíneas expresan muy enfáticamente su enojo y se entristecen. Las melancólicas ven la desatención de su esposo con lupa de aumento y se deprimen. Las flemáticas no dicen nada, pero se van volviendo indiferentes.Efesios 5:25-29: «Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviera mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa y sin mancha. Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, así mismo se ama, pues nadie odió jamás a su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, como también Cristo a la iglesia».Dios manda al esposo a amar a su esposa, atendiéndola de la misma manera que Cristo amó a la Iglesia, o sea, dándole prioridad sobre todo y todos. La mujer necesita sentirse amada y protegida. Y para sentirse amada, el hombre debe escucharla con atención y valorar sus sentimientos y emociones.Lo que a un hombre le es muy difícil soportar:  «Que su esposa le falte el respeto».1- Cuando les hablan de manera fuerte o desafiante. Cuando le responden de manera altanera.2- Cuando le dicen constantemente lo que tiene que hacer.3- Cuando lo compara con otros hombres.4- Cuando su esposa se niega sexualmente.A los hombres les es muy difícil soportar estas actitudes de su esposa y reacciona dependiendo de su temperamento. Si es colérico, se enoja, grita y maltrata a su esposa. Si es sanguíneo, tiende a enojarse y apartarse de su esposa. Si es melancólico, tiende a resentirse seriamente y si es flemático, tiende a aislarse y no hablar. Si la actitud irrespetuosa de la esposa continúa, se produce un quebrantamiento en la relación que puede terminar con graves consecuencias.Génesis 2:18: «Después dijo Jehová Dios: “No es bueno que el hombre esté solo: le haré ayuda idónea para él”». Proverbios 14:1, dice: «La mujer sabia edifica su casa, pero la necia con sus manos la derriba». Dios determinó que la mujer con todos sus dones y talentos, con todas sus cualidades más que el hombre, se le designó ser la ayuda idónea de su esposo, nunca su cabeza. Una ayuda idónea y sabia respeta a su esposo, le da su lugar y lo impulsa para que sea un mejor hombre de Dios y un líder en su casa y en su comunidad.Lo ideal, por supuesto es que ambos entiendan su parte y pongan en práctica su responsabilidad para con su cónyuge. Si los dos lo hacen, el matrimonio se convierte en algo maravilloso, como Dios lo planeó.Analízate hoy mismo y toma las decisiones de cambio que debes tomar para hacer tu parte sin condicionarlo al cambio de actitud de tu cónyuge. Simplemente haz tu parte y siembra vida en tu matrimonio. Todo lo que siembres producirá fruto en algún momento.

¡Tu matrimonio y tu familia son el tesoro más valioso que Dios te ha dado. CUÍDALOS!

Luis y Hannia Fernández
Pastores y consejeros
luisyhannia@libresparaamar.org
www.libresparaamar.org

About redaccion

Check Also

El misterio de los triángulos, Jonathan Cahn

“Dos Pascuas, dos corderos, dos patrones triangulares de sangre, separados por más de mil años …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *