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La vida se compone de altos y bajos, Douglas Colina

El cuerpo humano es en definitiva lo más perfecto de toda la creación. Cuando estamos vivos nos lo certifica, mediante un conjunto de trazados electromagnéticos con líneas Ascendentes y Descendentes como respuesta de la actividad celular, el electrocardiograma es el más conocido de esas pruebas como pueden observar uno sin alteraciones en la siguiente gráfica.

Cuando NO HAY VIDA se registra un trazado LINEAL o isoeléctrico, NO HAY ALTOS NI BAJOS, como en el cuadro inferior.

Diariamente nos vemos envueltos en experiencias y actividades que nos animan, nos llenan de entusiasmo, de mucho vigor que abonan nuestros anhelos y esperanzas. Como seguramente también hemos vivido experiencias que nos desalientan, desaniman, nos deprimen hasta el punto de considerar que no vale pena continuar viviendo, seguir luchando, podríamos pensar que es mejor tirar la toalla.  Esos son parte de nuestros altos y bajos en la vida mientras nuestras células funcionen, porque de todas esas experiencias aprendemos, solo algunas de ellas verdaderamente nos nutren, nos edifican e impulsan hacia adelante, aunque el camino sea más difícil por las decisiones que hemos hecho.
Tomando como ejemplo la figura de las cimas de las montañas y comparándolas con los valles, estos últimos están relacionados con batallas, luchas, aflicciones y muerte.  Las cimas de montañas representan los lugares de reflexión, de comunión con DIOS, para tomar nuevas energías, de Poder Transformador.
Hay un hecho en la vida del del SEÑOR JESÚS relatado por el apóstol Marcos en su evangelio, capítulo 9 versos del 2 al 9. Sucedió días después que el SEÑOR les dijo a los discípulos que Él debía padecer, morir y resucitar. Ellos aún no entendían el plan de DIOS.  Luego tomo solo a tres de los discípulos, entre ellos también estaba Pedro, se fueron aparte solos a una montaña alta, allí CRISTO les demostró directamente LA GLORIA de DIOS, transfigurándose delante de ellos donde sus vestidos se volvieron tan resplandeciente, muy blancos como la nieve, que “ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos”, es decir, mostraba su propia LUZ. Y como añadidura se les apareció Elías con Moisés que conversaban con JESÚS. Me imagino la cara de susto que debieron tener los discípulos ante la sobrenatural y majestosa demostración de PODER. Pero a pesar de lo espantado que estaban, Pedro observando todo aquello saca fuerzas para proponerle al MAESTRO que “se queden allí en la cima de la montaña” junto a quien representaba la Ley, Moisés, y las Profecías, Elías, ambas conjugadas y cumplidas en uno solo, CRISTO. Ciertamente, a veces cuando una persona está asustada no sabe lo que habla como le sucedió a Pedro según el versículo 6.
DIOS el PADRE una vez más se manifestó en forma audible refiriéndose a CRISTO: “Este es mi Hijo amado; a Él oíd”. ¿Será porque tendemos a oír a muchos falsos equivocadamente? Luego de haber escuchado la clara voz de DIOS miraron y no vieron a más nadie, sino a JESÚS únicamente. Luego descendieron del monte. Se fueron a afrontar el día a día en el valle… Cristo estaba pasando por un momento difícil, Él estaba atravesando su propio valle. En circunstancias como esas escogió la compañía solo de un reducido grupo de sus amigos, no todo el grupo, quizás eran sus más cercanos, con quienes necesitaba compartir esa experiencia, o quienes le podían dar la compañía y solidaridad para sus propósitos. Pero la idea no era experimentar todo aquello y quedarse extasiados en la cima del monte olvidándose de las dificultades de los demás en el valle. Si les quedó muy claro que siempre tendrían a Cristo cerca, al único, tan solo al alcance de sus miradas.
Moisés también tuvo una experiencia similar en la presencia de DIOS cuando subió a la cima del monte Sinaí a recibir las tablas de la Ley. Cuando descendía su rostro brillaba de tal manera que tuvieron que colocarle un velo, reflejaba la Gloria de Dios… Pero cuando llegó al valle encontró dificultades, su pueblo se había pervertido adorando al becerro de oro lo cual representaba abominación para DIOS. Muchos del pueblo pagaron con su vida por el pecado de idolatría.  El espíritu del becerro de oro de entonces sigue vivo y ahora se ha multiplicado, transformado, en diferentes objetos y maneras que desvían nuestra adoración y reverencia del único que la merece, DIOS, quien además dijo: “Soy DIOS celoso” … Si hay algo TERRIBLE es un hombre o una mujer celosa, imagínese cómo será el SANTO CELO de DIOS.
El rey David era un hombre de acción que siempre buscaba más de la presencia de DIOS, alcanzó muchos éxitos, pero también sufrió muchas dificultades, la muerte lo acechaba. Luego escribió su conocido Salmo 23 para expresar su plena confianza en Jehova: “aunque ande en valle de sombra de muerte…”, DIOS nos ofrece su compañía y librarnos del temor.
Podría seguir exponiendo más ejemplos aleccionadores de grandes hombres y mujeres que tuvieron muchos altos y bajos, que pasaron por sus valles de miedo y de muerte, de decepciones, sufrimientos, injusticias y dolor que después de hacerlos sentir sin o poca fuerza para continuar, en el suelo, unos muy abatidos y otros al borde del precipicio, sin esperanzas, pudieron convertir todo esto en un fuerte generador que los impulsaría a alcanzar grandes y positivos logros gracias al PODER TRANSFORMADOR sobrenatural que solo CRISTO puede darnos cuando volvemos nuestra mirada a Él. A lo mejor muchos de nosotros estamos atravesando esos valles, con muchos bajos. CRISTO es El ÚNICO que tiene el Poder para hacer todas las cosas, y al hombre, nuevos.  ¿Usted así lo cree? ¡AMEN y actúen en consecuencia…!  Es solo más que un buen consejo.
En un mejor país jamás podremos tener con los mismos hombres, mujeres, métodos y ACTITUDES. Debe ocurrir una VERDADERA TRANSFORMACIÓN DESDE NUESTRO INTERIOR, en nuestra Mente y Espíritu, HACIA EL EXTERIOR.  NO AL REVÉS.  Eso nadie lo puede hacer sino el que todo lo puede, el mismo DIOS que dijo en la cima de la montaña: “Este (CRISTO) es mi Hijo amado; a Él oíd”.
¿Obedeceremos esa orden o no? ¿Qué perdemos/GANAMOS…?
¿Queremos en verdad La Libertad…? ¿A quién oímos…?
DIOS les continúe bendiciendo-guiando en todo y a nuestro País.
Un fraterno saludo.

Douglas Colina
Médico, catedrático y escritor

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