jueves , febrero 22 2018
Home / Destacadas / La Reforma y la justicia social

La Reforma y la justicia social

El laboratorio de experimentación y verificación de la fe es la sociedad. La fe que impacta es aquella que transforma su contexto. La Reforma comportó en sí misma un contenido profético, como eje de articulación de la denuncia militante y la proposición de una nueva ética laboral. Aunque las apreciaciones políticas y económicas de Lutero estaban sujetas a error o posibles contradicciones, su espíritu crítico también lo aplicó a los aspectos cotidianos y terrenales como en el ámbito económico. Lutero criticó duramente los pecados del sistema económico imperante entonces y los peligros de la acumulación desmesurada de bienes materiales.
1. La “libertad” fue un imperativo para que la Iglesia cumpliera su papel profético o de crítica constructiva del estado y la proclamación de la fe sin mediaciones o influencia política local. Esto no significa falta de cooperación con los proyectos de bienestar social del gobierno; involucra compromiso con esta responsabilidad, pero también una actitud crítica frente al mismo.
2. Su talante profético se concreta en la crítica directa de Lutero a Jacobo Fugger, famoso banquero de Augsburgo e influyente en la política del siglo XVI. Llegó al punto de negar la Santa Cena a gente que se enriqueciera en forma indebida, negándose también a darles sepultura eclesiástica o casarles.
3. En “Comercio y usura”, Lutero con entereza criticó el comercio, las sociedades de comercio y sus prácticas financieras, créditos, exportación e importación de mercaderías, fugas de capitales, abusos de poder para la explotación del pueblo y la ruina de los pequeños comerciantes.
4. Lutero imprimió un nuevo sentido de vocación o profesión (berut) al trabajo, caracterizado por una actitud de entrega y compromiso en todas relaciones con el mundo de los seres humanos y la profesión cotidiana. Tal es el impacto de la Reforma en este asunto, que generó la organización del trabajo libre, racional y con derechos, pero con una valoración ética diferente que, desde luego, es el aporte significativo de la Reforma.
5. Tanto Lutero como el teólogo inglés John Wesley (1703-1791, fundador del metodismo e inspirador del movimiento wesleyano de santidad) tuvieron razón al afirmar los principios ético-sociales que los guiaron. Para Lutero la ética social era cuestión de vivencia y de práctica de la fe en situaciones concretas, a los que Wesley también llamó “santidad social”, la cual no está necesariamente vinculada con aspectos espiritualistas sino con realidades tangibles de la vida cotidiana, en las cuales Jesucristo debe ser reconocido como Señor.
6. El cambio social suscitado en Inglaterra surge en la esfera religiosa, al endosar los principios doctrinarios de la Reforma. Si bien John Wesley es reconocido como personaje clave en la generación del avivamiento y énfasis  misionero que estremeció a Europa y América, también fue un profeta de la justicia social. Definió la preocupación por el bienestar de los pobres como parte de la identidad cristiana protestante. No solo se limitaba a un interés evangelístico por los pobres, sino que Wesley creía que el buen servicio metodista al pobre era necesario: la vida con el pobre era un requisito absoluto para el discípulo cristiano genuino.
7. Los historiadores creen que la influencia Wesleyana salvó a Inglaterra del caos social y de una revolución sangrienta. Fue articulándose no como proyecto socio-político de cambio, sino como una respuesta oportuna y evangélica de responsabilidad social a las necesidades sentidas en la Inglaterra del siglo XVIII y posteriores. Freddy Guerrero presenta la siguiente síntesis sobre los efectos ético-sociales del movimiento Wesleyano.

a. Se consiguió la abolición de la esclavitud gracias a los esfuerzos de William Wilberforce (parlamentario inglés), Charles Buxton y el grupo llamado de “Clapham”, formado por reformadores.

b. Estableció los cimientos para la educación, hasta entonces restringida en las élites. De entre las personas más prominentes se destacan Robert Rikes y la fundación de las escuelas dominicales, las cuales inicialmente estaban dedicadas a la enseñanza de la lectura,  escritura, higiene y modales; y Joseph Lancaster, que ideó un interesante sistema de lectura utilizando la Biblia como texto.

c. Lograron la humanización del sistema carcelario, pues el trato que se daba en las cárceles era en extremo cruel. Se alcanzaron mejoras en las condiciones de los trabajadores en las fábricas y la exclusión de los niños de este tipo de actividad. Crearon conciencia y jugaron un rol formativo en el establecimiento de sindicatos de trabajadores.

d. Transformaron las relaciones sociales y promovieron el buen trato. Con este propósito fundaron una sociedad para la prevención del trato cruel a los animales en 1824, pues para entonces era muy común el uso de los animales en los juegos populares. Fundaron la “Misión para la ciudad de Londres”, con la finalidad de velar por las necesidades espirituales y sociales; la YMCA (Asociación Cristiana de Jóvenes) para ayudar a los jóvenes; el Ejército de Salvación, para ayudar a los alcohólicos; la “Sociedad nacional para la prevención del trato cruel a los niños”, así como orfanatos.

Recogemos los aportes del Dr. Freddy Guerrero Fariño, pastor, educador, teólogo y director ejecutivo de las Sociedades Bíblicas Unidas en Ecuador, en su artículo Herencia e Identidad Protestante. Aporte al Desarrollo Social Latinoamericano (Sociedades Bíblicas Unidas en Ecuador. 2016).

Tomado de la Biblia edición especial, 500 años de la Reforma de Sociedades Bíblicas Unidas©

About redaccion

Te puede interesar

Continúan manifestandose las señales del fin

Con el reciente fenómeno de la “superluna azul”, entre otras manifestaciones de fenómenos naturales, expertos …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *