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¿La fe es una ilusión psicológica?

Conversatorio con el psicólogo y pastor Álvaro Rea, dirigida por el teo-terapeuta familiar y pastor Wilmer Guédez, en el programa Dosis de Fe (Domingo 10 de mayo de 2020)

Wilmer Guédez: Nuestro conversatorio de hoy tiene que ver con la perspectiva de toda la gente que está en medio de esta crisis de este caos global que ha planteado la pandemia del Covid-19, donde quizás a muchos se les dice ten fe, vamos a salir adelante; no obstante, hay personas que pueden estar recibiendo este mensaje con mucha duda e incertidumbre, donde cualquier persona puede hacerse la pregunta: ¿La fe es una ilusión psicológica?
De esto se trata nuestro programa de hoy, ¿qué nos dices ante esta interrogante?
Álvaro Rea: Cuando hablamos de ilusión se engloba, por ejemplo, las ilusiones ópticas, ilusiones auditivas, existen ilusiones sensitivas que engañan los sentidos; para engañar la mente para que crea algo que en realidad no existe, y no es así. A mí me gusta explicarla de esta manera, tu fe es tan grande como el objeto en que depositas tu fe, o en la personas en que depositas la fe, hay personas que dicen que se puede tener fe en cualquier cosa hasta en un palo, bueno pero esa fe va a ser tan grande como el palo en que depositas esa fe, y por eso en la Biblia se nos habla acerca de la idolatría, y Dios reprocha la idolatría y básicamente lo que Dios reprocha es el depositar su fe en estas imágenes que son construidas que se terminan corrompiendo, deteriorándose, su fe va a ser tan grande como esa. En cambio, cuando yo coloco mi fe en Jesús mi fe va a ser tan grande como Él, como su vida, como su obra, como su resurrección.
Por otro lado, mi fe va a ser tan profunda como yo conozca aquel en quien yo he depositado mi fe, y se prolonga a medida que yo conozco y lo conoces a través de su historia, le conozco a través de su mensaje, pero también en la relación con Él; en la medida que conozco más y más a aquel en quien he depositado mi fe se hace mucho más profunda; y, por otro lado, mi fe es tan viva como yo la pongo en práctica. Como yo pueda ponerla en acción. Mi fe es tan grande como aquel en quien la deposito, tan profunda como conoce aquel en quien la depositó y tan viva como la puedo poner en práctica. Así que, cuando la gente aprenda a dar estos pasos de fe -digamos-, yo necesito confiar en la gente a mi alrededor, necesito confiar en que las cosas son como espero que sean.
Ejemplo, si yo me compro una lata de refresco y abro la lata de refresco sin importar la marca que sea y me la llevo directo a la boca ¿qué espero que haya dentro de esa lata de refresco? Obviamente espero haya el líquido de la gaseosa del sabor y la marca que yo compré, ni siquiera la huelo la llevo directo a la boca porque he depositado mi confianza en esa marca; de igual manera o mucha más profunda viene hacer mi fe en Dios.

WG: ¡Excelente! Álvaro. Una descripción muy clara. ¿Puede una persona por esa necesidad de la que tú hablas distorsionar la realidad excusándose en la fe?
AR: Sí, sí. Una de las cosas que se deben saber es que la fe no es la negación de la realidad, la Biblia dice que “Dios llama las cosas que no son como si fueran”, no lo contrario, así que las cosas que son están allí, tengo que enfrentarlas, la fe no es negar esa realidad, pero la fe es reconocer que por encima de esa realidad que puedo ver, esa realidad tangible existe una realidad invisible, que es mucho más grande que va mucho más allá de lo que puedo ver.
Por ejemplo, si una mujer se está bañando y nota un bulto en su seno, ella debería hacerse un examen para ver si hay problema y tratarlo a tiempo, pero ella dice yo tengo fe, aquí no hay nada. Realmente sí hay un bulto en su seno y debe tratarlo. Ahora, ella puede decir, aunque aquí haya un bulto yo confió en que el Señor está conmigo, confió en que mi vida está en sus manos. Yo confió en que sea lo que sea y pase lo que pase Él cumplirá su propósito en mí; porque yo estoy aferrada a Él y vivo por Él, y si muero, muero por Él. Esa fe le permite a ella avanzar.
En líneas generales, es bueno tener presente que la fe no es negación, es aferrarse, saber que existe una realidad tangible y otra intangible. En el libro a los Hebreos encontramos ese capítulo dorado (11:1) donde nos define la fe, y nos dice “es la fe la certeza de lo que se espera; la convicción de lo que no se ve”, es lo que se cree, así que es una realidad más transcendente.

WG: Álvaro, yo creo hay algo que se ha hecho común y es el tener fe en mis expectativas, lo cual es confuso porque una persona puede decir tengo fe en Dios, pero en verdad cree en sí mismo. El problema está cuando su expectativa no se cumple.
AR: Si, por eso dije: tu fe es del tamaño de en quien la depositas. Entonces la pregunta es ¿en quién estás depositando tu fe en Dios o en tus expectativas?, o realmente en Dios, que es un Dios justo, Dios es bueno; pero por ser bueno y justo debe castigar el pecado, porque si digo que es bueno Él debería obrar en justicia y si obra en justicia debería castigar el pecado. Pero sabes las consecuencias del pecado son terribles.

WG: Claro las transgresiones a la ley traen consecuencias, nos llevan a pagar esas consecuencias.
AR: Exacto, pero cuando vemos que Dios está permitiendo esas consecuencias o propiciándolas como una manera de llamar nuestra atención y traernos a Él; entonces decimos ¡no, no, Dios! Allí debo saber, esto no lo está causando Dios. ¿Acaso estoy seguro? Por ello mi fe es tan grande como aquel en lo que la deposito. Pero mi fe es tan profunda como el conocimiento que yo tengo de Él, debo conocerlo y entonces debería ir a la Biblia y darme cuenta cuántas veces Dios permitió consecuencia a naciones, a pueblos y personas o cuántas veces Él hasta las propició como una forma de llamar la atención de nuevo hacia Él.

WG: Y, Álvaro, hay un texto en la Biblia que yo he abrazado muchísimo, está en Eclesiastés capítulo 1, versículo 3; que dice: «…y todo lo que ocurre debajo del cielo ocurre en base a un plan».
AR: ¡Así es!

WG: Y yo he depositado mi fe en ese Dios que tiene un plan, que tiene una capacidad; que Isaías marca una diferencia al decir “tus pensamientos no son como mis pensamientos ni tus caminos como mis caminos; así como son más altos los cielos que la tierra así mis pensamientos de vuestros pensamientos y mis caminos mas que vuestros caminos”, entonces si mi fe está puesta ahí, creo que debemos renunciar a caminar creyendo en nuestras expectativas y depositar nuestra confianza y saber que tenemos un Dios bueno que aunque tengamos temporadas difíciles, todo estará bien. Es como cuando en una familia al padre le toca disciplinar a los hijos, es un momento incómodo para el hijo y para el padre.
AR: ¡Sí!

WG: Pero tanto la Biblia como la experiencia nos dicen que son momentos supremamente necesarios.
AR: sí, sí. Y como decía alguien; si un cazador, un explorador ve un oso atrapado en una trampa y quiere liberarlo, entonces se acerca al oso y va a hacer algunas maniobras que el oso va a interpretar como agresión, porque el conocimiento de este explorador es diferente al cocimiento del oso. El nivel entre uno y otro es muy distante; ¿cuánto más el conocimiento de Dios del de nosotros? Posiblemente Dios durante los tiempos difíciles está interviniendo para destruir a lo que nos está destruyendo; pero entonces nosotros lo vemos como una agresión de su parte.

WG: El interés es repararnos.
AR: Exacto, pero nosotros queremos juzgar a Dios, así como el oso juzga al explorador. Ahora, si entre la percepción del oso y la percepción del explorador hay una línea amplia imagínate la de nosotros con la percepción de Dios, es mucho más distante mucho más real. Hay algo muy interesante entre la fe cristiana que la aleja de ser una ilusión, por ejemplo, cuando nosotros decimos: «evangelio», estamos hablando de buenas noticias. Básicamente los evangelios se pueden resumir como hechos; los hechos de Dios a través de su Hijo para rescatarnos, entonces si te das cuenta la fe cristiana no se basa en ilusión se basa en hechos.
Es un hecho que Jesús nació; es un hecho que Jesús vivió una vida formidable, una vida santa; es un hecho que sus palabras fueron palabras conmovedoras y de mucha autoridad; Él decía cosas como «¡oíste que fue dicho pero yo les digo…!», aclarándoles lo que ustedes han escuchado de lo que dijo Dios es correcto, ahora yo quiero ayudarles a entender, pero también es un hecho que fue y es un hombre de milagros, que hizo milagros impresionantes; es un hecho que el murió en la cruz; pero es un hecho que resucitó. Los discípulos no murieron por las ideas que ellos tenían que Jesús dijo, no, no, el asunto es que el cristianismo aunque se basa en las enseñanzas de Jesús lo más importante de la fe cristiana no son las enseñanzas de Jesús, sino en su misma persona, «¡Él dijo: ¡Yo Soy!»; y Él dijo: «porque el Hijo del hombre…».

WG: Él mostró a Dios, mostró al Padre no solo a su persona, sino a Dios.
AR: Sí, exactamente, Él dijo palabras tan fuertes como «antes que Abraham fuera; Yo Soy».

WG: Así es.
AR: Él dijo palabras tan contundentes como, que moriría y a los tres días resucitaría; eso lo dijo claramente, lo dijo abiertamente y cumplió lo que dijo. Hay suficientes evidencias en la historia sobre de la resurrección de Jesús.

WG: Fue profetizado.
AR: Sí. Ahora, imagínate con el nacimiento, vida, obra, muerte, resurrección de Jesús se cumplieron cientos de profecías al pie de la letra. Eso nos deja asombrado. El evangelio es la historia de los hechos de Dios a través de su hijo para salvarnos, para llevarnos de vuelta al Padre. Significa entonces, mi fe no es el resultado de una fantasía, sino que se basa en hechos en aquello que ocurrió y sigue ocurriendo, gracias a que Jesús resucitó tenemos transformación de vidas. Me gusta lo que dice York Macowens: ¿cómo es que tantas personas que abrazan a Jesús y confían en Él haciéndolo el dueño de sus vidas y confían en Él para esta vida y la eternidad llegan a tener cambios tan asombrosos que no ocurren en otra circunstancia?, entonces York Macowens dice: «bueno pensemos en esto si se debe a otro factor y no al hecho que han creído y depositado su fe en Jesús deberíamos de descubrir ese otro factor y hasta ahora nadie puede explicarlo».
Por ejemplo, yo crecí con una mamá resentida por haber tenido un papá alcohólico que murió cuando ella tenía 17 años y los dejó en completa pobreza. Mi mamá cuenta que ella iba a recoger desperdicios en el mercado para poder llevar algo que comer a sus hermanos, mientras que mi abuela trabajaba duro en casas de familias; y mi mamá llegó a ser muy iracunda con muchos problemas con mi papá en su matrimonio y en quien ella descargaba su ira y su frustración era en nosotros sus hijos mayores, tuvo siete hijos, pero los tres mayores llevaron más esa descarga de su vida, yo recuerdo que cuando mi mamá se enojaba yo escuchaba sus gritos sin exagerar a cincuenta o setenta mts, revolvía toda la casa, nos agredía de muchas maneras, nos decía palabras ofensivas denigrantes que eran como puñales en el corazón de un niño; incluso la de mis hermanos que estaban en proceso de desarrollo.
A donde quiero llegar, mi hermana sale embarazada siendo una adolescente y fue muy difícil la niña que mi hermana tuvo fue una niña que nace hidrocefálica donde el 90 % de lo que debía ser cerebro bajo su cráneo era agua; es decir, en cavidad encéfalo raquídeo. Y yo recuerdo que cuando mi mamá recibió esa noticia del médico que atendió a mi hermana y a la hija de ella comenzó a llorar todos los días, todos los días mi mamá lloraba, bueno, por cierto, yo estaba muy resentido con mi mama, pero gracias a mi fe en Cristo y el ponerla en práctica, yo dije: ‘Señor así como tú me has perdonado yo tomo el perdón que tú me has dado por mis ofensa y faltas contra ti y los traslado a mi mama, lo que tú me diste que yo no merecía yo lo doy ahora a alguien que creo no merece mi perdón por el daño que me ha hecho’.
Y le entrego a mi mamá, en ese momento Dios comenzó a mover las piezas y mi mamá un día me dijo yo quiero que tú me lleves a la iglesia; nunca había dicho eso, mi mamá era el tipo de persona que tomaba mi Biblia y la de mi hermano y maldiciendo las tiraba al pipote de la basura. Así que Dios esa noche abrió su corazón y aceptó a Jesús y su vida fue completamente transformada. Que con esto mostrar que si la fe fuera una ilusión cómo es que desde el momento que mi mamá recibió a Jesús en su corazón se convirtió en una mujer completamente diferente. Sabes, muchas veces hemos hablado de eso a mi familia a mis hermanos y ella disfrutando de tiempo juntos y entre la conversación ella dice: «¡verdad que Dios me cambió miren todo lo que Dios ha hecho conmigo a través del Señor!»; y eso es la fe.
Hay algunas cosas que me gustaría que la gente recordara: mi fe es tan grande como aquel en quien la deposito, tan profunda como se conoce aquel en quien la deposito y tan viva como la puedo poner en práctica. El perdonar a mi mama fue poner mi fe en práctica. Te das cuenta, pero eso trajo como resultado libertad para acercarme a ella para amarla y pensar distinto de sus comportamientos y un día ella me dijera «por favor llévame a la iglesia». La cambió.

WG: Álvaro tu nos abres tu vida y en una dosis de fe queremos darte las gracias por esas herramientas, nosotros venimos de experiencias parecidas y sabemos lo maravilloso de esa transformación y una de las cosas que queremos con estos programas es mostrar la fe con vida con experiencia, porque ‘la fe sin obra es muerta’; la fe tiene que ver, tiene que materializarse. Hoy ver tu ministerio, ver tu desarrollo, el de tus hermanos, tu familia, es ver el impacto que tiene Dios en la transformación de la vida; y Jesús cuando uno lo mira en la ecuación cómo vino a ser esa muestra de lo que Dios puede hacer en un ser humano, porque Él se convirtió en un ser humano.
Cuando lo vemos como ese ser humano nos podemos identificar. ¡Escucha bien! Jesús abrió un camino para nuestra transformación, para nuestro cambio. Cambio que hoy desde tu hogar tú puedes tener, esta cuarentena pudieras verla como el peor momento, pero también se puede convertir en el mejor momento; en el momento en que abrazaste la oportunidad para permitir transicionar tu fe en diferentes cosas o circunstancias y centrarla en ese Dios que tiene poder para hacerlo.
Álvaro en tu experiencia como psicólogo y como pastor, ¿qué beneficios ves que aporta la fe a una vida saludable?

AR: El gran beneficio tiene que ver con esa fe que nos relaciona directamente con Cristo. Solo de Él podemos recibir una identidad firme; es decir, cuando conozco a Jesucristo, sé; que yo no soy lo que otros han dicho de mí; yo soy lo que Dios dice de mí. Eso nos da una base firme para nuestra identidad. Por otro lado, una base firme para la aceptación, ¿y sabes?, se habla mucho de la autoestima pero la base de la autoestima es la autoaceptación; es decir, yo me acepto a mí mismo como soy con mis fortalezas, mis debilidades, con mis virtudes, con mis defectos. Saber que Dios me acepta tal y como soy porque soy su diseño; ahora, dentro de su diseño yo tengo fortalezas y debilidades y Él quiere maximizar mi potencial para bendecir a otros, por otro lado mi fe me da algo que es seguridad; yo la describo como el saber que lo que se escapa de mis manos está en sus manos, que lo que escapa de mis manos que son pequeñas está en la manos de Dios que son inmensas; así que yo no tengo que controlar el futuro porque no tengo capacidad de hacerlo, pero yo sé que Él está en mi mañana.
Y por otro lado, te da propósito, dirección, sentido de la vida, hay gente que se levanta se ve en el espejo y con la boca amarga piensa ¿para qué vivo, qué sentido tiene todo esto? Esto se llama vacío y es la causa de muchos suicidios. Mi fe me dice yo tengo un propósito, yo tengo un propósito eterno, la vida no termina aquí; yo tengo un propósito y puedo realizarlo, conocer a Dios darlo a conocer, mi propósito conectarme con otro a través de esta fe, que me lleva a tener un Padre, tener hermanos y hermanas en este camino.
Entonces imagínate, la verdad es que trabajo no solo como pastor sino como psicólogo; yo he encontrado que las personas que más han avanzado fueron aquellas que un día llegaron si nada de esto, sin fe y por el evangelio; es decir, los hechos de Jesús para acercarnos a Él a través de esa fe encontraron identidad, aceptación, seguridad y propósito; y eso cambio sus vidas.

WG: Gracias pastor, ese tema de la seguridad hoy donde todos estamos encerrados con un futuro incierto, pensando ¿qué será de mi empresa? ¿Qué será de la iglesia? ¿Qué será de mis hijos, de la provisión? Pero qué bonito es saber cómo la fe nos puede traer seguridad en esa confianza de saber que ya Dios ha estado en mi futuro y una de las cosas que yo comparto es que ya el porvenir está creado y está en saber que el Dios en quien creemos tiene pensamientos de paz y no de mal para darnos un futuro extraordinario.
Yo creo Álvaro, no sé si tú lo compartes, pero después de esta situación saldremos con mayor grado de conciencia, una más elevada, pues así como a tus consultas muchos entraron sin fe, en esta cuarentena muchos entraron sin fe y también saldrán fortalecidos, identificados por esta fe que les comienza a dar resultados, dirección a sus vidas. Gracias Álvaro, estoy seguro que a los que llegará este material podrán depurar cualquier concepto dudoso de la fe y estar claros que la fe no es ilusión y que es transformadora.
Me gustaría dentro de esta nueva normalidad donde la gente se está reinventando, preparándose para ese futuro, tú puedas desde tu experiencia dejarle algunas recomendaciones.

AR: Bueno cuando Dios interviene cambiando todo a nuestro alrededor es tiempo de cambiar todo en nuestro interior es lo que yo llamo arrepentimiento. Es una oportunidad de arrepentimiento para cambiar nuestra actitud hacia Dios y hacia lo que Dios nos da. Ahora, si cambias allá afuera, eso se llama crisis, es algo profundo que te mueve, más las tensiones que eso trae; la crisis puede traer mucho estrés. El estrés es la distancia entre las capacidades que yo percibo en mí y mis demandas, si yo percibo que mis capacidades están por debajo de mi cabeza y mis demandas mucho más arriba de mi cabeza entonces entro en un shock de estrés, pues veo que mis capacidades no podrán cubrir mis demandas.
Así que la opción es o hago crecer mis capacidades o minimizo mis demandas; muchas de estas demandas son autoimpuestas, por lo que se puede reducir la demanda, pero también se debe aumentar la capacidad de producir desde casa, para vivir con menos. Tener una mentalidad más ahorrativa, pero de mayor aprovechamiento. Porque como les digo, si las cosas allá afueran han cambiado, la única manera que yo pueda sobreponerme es cambiando yo desde mi interior. Lo cierto es que en esta crisis muchos deberán cambiar, tomar decisiones, quizá un negocio ya llegó a su fin porque no va a poder ser la misma. Mientras más se tarde más serán las pérdidas que va a tener y menores las posibilidades de nuevos éxitos.
Hay un poema, “Si el río cambiara”, que cuenta la historia de alguien que siempre encontraba los mejores peces en el recodo del río que pasaba frente su casa, pero un día hubo una inundación y el cauce del río cambió y frente de su casa ahora hay un montículo de arena, porque el río está a distancia y el pescador sigue sentado en el mismo sitio haciendo lo que hacía, pero ahora no pesca nada, el anzuelo se clava en la arena. Frente a esa realidad yo le digo: Señor cambie porque si no amigo mío usted lo que esta es alargando el sufrimiento.
Entonces así hay muchos hombres aferrados a que las cosas sigan siendo igual, solo están alargando el sufrimiento. Incluso aquellos que dicen yo espero ver que todo sea como antes, que todo vuelva a la normalidad, están con expectativas equivocadas, después de la pandemia el mundo no seguirá siendo el mismo.

WG: Álvaro, sabes que los sabios están mencionando, y yo me abrazo a esa verdad, que uno de los principales cambios que trabaja la fe (esa fe que es la fuerza que Dios deposita en nosotros cuando le creemos) uno de lo primero que cambia en nosotros es el egoísmo, es el buscar lo que quiero, esa pasión del niño mío, mío, eso es lo natural, pero, cuando yo creo y deposito mi fe en Dios es cuando empiezo a menguar y eso se va a ver en mi bondad en mi amor, en mi accionar y esa transformación. En una situación caótica, en crisis, el egoísmo se levanta y es allí fundamental el trabajo hoy en medio de estos tiempos, porque quiero decirte, los negocios que van a prosperar son aquellos que representen una solución para la vida, para otros, para dar respuestas, pero en esta realidad en el reinventarse en todas las áreas de la vida es fundamental la fe; a través de saber que mi vida fue trabajada y que ya no existo por mí y para mí, sino que existo para hacer lo que Dios quiere, para vivir su propósito; entonces la negación en cuanto a tiempo, en cuanto a dinero ya no va a ser obstáculo.
Álvaro, incluso la fe puede ayudarnos a trabajar con un padre difícil, una madre difícil, porque ya nuestra relación no va a depender de lo que yo quiero, sino a lo que tengo para darle a los demás. Este tiempo como iglesia está aumentando nuestra fe nuestra experiencia de unidad, de amor. Y, yo creo que la unidad entera se está recogiendo y podemos ver que toda esta experiencia está gestada por un plan de Dios por que como lo he dicho en otros programas para Él, la muerte no es lo mismo que para nosotros Él ya venció la muerte, el hecho es que la muerte no es una tragedia porque Él tiene la solución, en la infinita misericordia de Dios pudo haberlos hecho salvo, no está en mi saberlo, pero sabemos Él pudo hacerlo. Pero en el que queda en esta realidad despierta en nosotros sensibilidad.

La fe claramente no es accesorio es central para la existencia del mundo, de toda la humanidad. Es tiempo de seguir impartiendo esta dosis de fe, lo que nos ayudaría a tener una sociedad mucho más justa. Levantamos la fe como una bandera necesaria para una existencia saludable desde ese espacio llamado familia a todos los espacios.
Gracias Álvaro un placer inmenso compartir contigo este espacio.

AR: Gracias Wilmer, gracias a todos los que permitieron que nuestro corazón se una a su corazón desde la intimidad de sus casas. Yo hago énfasis para cerrar en estas tres poderosas verdades de la fe nunca la olvides:
Mi fe es tan grande como aquel en quien la deposito.
Mi fe es tan profunda como conoce aquel en quien la deposito.
Mi fe es tan viva como la puedo poner en práctica.
Lea, profundice, conozca cada vez más a Dios y vive en Él.

WG: Gracias, y yo les digo este no es el peor momento, es un momento de oportunidades para que crezcas, abre tus ojos, abre tu corazón.

ACERCA DE ÁLVARO REA

Hoy en una Dosis de Fe, tenemos como invitado a un hombre de Dios profundo en su personalidad y muy versátil en su ministerio. Con un carisma que lo caracteriza en sus roles en la enseñanza, en la pacificación y la mediación. Este caballero ha sido ampliamente influyente dentro de su país y fuera de éste. Su carta de presentación es ser un servidor de Dios que manifiesta su amor por el prójimo. Conoció al Señor siendo apenas un niño gracias a que un tío lo conectó con una iglesia a él y a su hermano gemelo (José).
Su carrera ministerial inició siendo un adolescente, etapa en la que ya demostraba dones y talentos excepcionales. A partir de ese momento comenzaron sus labores como maestro de niños, adolescentes y luego jóvenes, para que un corto tiempo después, bajo la mentoría del pastor Ilidio Da Silva, aceptara su acertado llamado al pastorado. Hoy es el Pastor principal de la iglesia Las Buenas Nuevas Multisede en la ciudad de Barquisimeto, estado Lara, en Venezuela.
Se desarrolla también en el país como un pastor de pastores y consejero familiar. Forma parte del cuerpo directivo del Consejo Evangélico de Venezuela y es comunicador y facilitador asociado de las organizaciones Equip y Cumbre Global de Liderazgo y Conceptos Financieros Crown para varios países de América Latina. Dirige Valor Total Plus, C.A., haciendo trabajo de consultoría y asesoramiento de equipos líderes de organizaciones y empresas. Académicamente se formó como Psicólogo Clínico y también se ha realizado en las facetas de locutor, coach y conferencista, lo que le ha llevado a tener una frecuente participación en los medios, siendo un entrevistado frecuente en diversos programas de radio y televisión.
Produce materiales de autoayuda en libros y audios, llegando de esta manera a cientos de hogares, con temas de orientación y consejería de forma vivencial. Está casado desde muy joven con una mujer relevante en el Reino de Dios, Aura de Rea, quien desarrolla de manera muy afín el ministerio pastoral junto a él y con quien comparte la hermosa tarea de ser padres de cuatro hijos: Manuel, Mariangel, Ling y Johann.
Finalmente debemos afirmar que Alvaro Rea es un buen amigo y aliado de los servicios que impulsamos, por lo que es un honor tenerle en el programa de hoy.

DOSIS BÍBLICA PARA TI

Santiago 1:5-7 (NTV): «Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla. Cuando se la pidan, asegúrense de que su fe sea solamente en Dios, y no duden, porque una persona que duda tiene la lealtad dividida y es tan inestable como una ola del mar que el viento arrastra y empuja de un lado a otro. Esas personas no deberían esperar nada del Señor».

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