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La explosión de la violencia y descomposición moral en Venezuela

(OVV – Verdad y Vida).-
El año que cursa no ha estado excepto de los cambios abruptos en la violencia en el estado Mérida. Hasta julio se acumulaban 134 homicidios, superando por 20 homicidios el acumulado en el mismo lapso para 2016, según lo indicó el profesor de la Universidad de Los Andes y coordinador del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) Mérida, Freddy Crespo. Pero también el investigador señaló, que la violencia que se está expresando a nivel conductual en la entidad, no se reduce solo a las cifras objetivas o la percepción subjetiva de la violencia e inseguridad; pues hay componentes sociales que están demostrando que la expansión de la violencia ya no es únicamente en magnitud cuantitativa o en extensión geográfica. También lo es como acción y elección individual.En esta elección de ser violento, contra otros o contra sí mismo, se encuentra la proyección de la tensión social acumulada por el individuo en la dinámica general que en el país se está viviendo desde hace algunos años y en especial en el lapso abril – julio del presente año. En este lapso, el OVV Mérida ha registrado un promedio de dos suicidios semanales en la entidad; y al menos tres intentos de linchamientos a la semana.¿Hay alguna relación entre la situación político social del país y el incremento de los suicidios y linchamientos? Evidentemente la respuesta a esta pregunta conlleva la relación de un estudio a profundidad, aunque de manera preliminar y a modo de hipótesis, en el OVV Mérida sostienen que sí la hay, pues la situación política y social que se vive en el país ha conducido a un debilitamiento generalizado de la institucionalidad y su legitimidad, a una fracturación del pacto social entre los venezolanos y, en consecuencia, a la ruptura de los vínculos morales y sociales que unen y definen la dinámica de los individuos entre sí y entre estos y las instituciones en las que desconfían.En esta situación, apuntó Crespo en su estudio «Hacia una explicación de la violencia delictiva en Venezuela», los individuos y las instituciones ven en la violencia una forma legítima de acción, la cual en ocasiones se concibe como una acción necesaria e indispensable en las relaciones sociales y el comportamiento institucional.Ante la injusticia el individuo confronta sus frustraciones desde su posición individual frente al mundo. Unos, por una parte, hacen, expresan y proyectan su frustración a través de la justicia por mano propia, ante objetivos predeterminados por prejuicios, sean culpables o no del delito que se le imputa, pero siempre recibiendo la pena a que hubiera lugar: la lesión o la muerte.Otros, toman la decisión de quitarse la vida. Prefiriendo morir antes de seguir viviendo en este país, ante estas mismas condiciones; la única salida es, entonces, la última salida. «Es preferible que me mate yo a que me mate otro», escribió un suicida de 19 años en Mérida.La conducta del individuo refleja la conmoción o tranquilidad social en la que se desenvuelve. Suicidio y linchamiento no son indicadores de nada bueno sobre el contexto social actual de Venezuela.

Necesidad de Jesucristo

Ante esta realidad, es lamentable que las personas prefieran atentar contra su propia vida o la vida de un hermano venezolano, antes que buscar salvación, consuelo y redención en Jesucristo. La Palabra de Dios revela que Jesús es el Señor y Salvador de quienes le buscan y aceptan en su corazón, es el príncipe de paz, es justo, fiel, misericordioso, entre muchos otros atributos del Señor de señores.Las personas no deben recurrir a la muerte como solución y escapatoria a sus problemas, sino recurrir a Aquel que dio su vida por el perdón de los pecados de la humanidad. A través del regalo de la salvación, el venezolano encontrará paz en su alma y vivirá con la esperanza de ser un hijo de Dios, coheredero con Cristo. La Biblia enseña que Jesús dijo: Jesús le dijo: «Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente» (Juan 11: 25-26), ¿lo cree?

Busque de Dios y permita que Él cambie su vida, su entorno y finalmente este país.◄

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