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El poder de decidir cercenado

Desde que Dios creó al hombre le otorgó el derecho a decidir, a eso se le conoce como ‘libre albedrío’ o poder de decisión, lo cual es un regalo de nuestro Creador a quien jamás le ha gustado que le demos nada por obligación sino en libertad, amor, de corazón; y como todos los poderes, este es de cuidar, ya que un día le daremos cuenta a Él por nuestras decisiones.
Si Dios nos da libertad para decidir, ¿quiénes son los hombres para prohibírnoslo o para tomar decisiones por nosotros?
Es así como vemos a lo largo de la historia hasta hoy cómo políticos, gobernantes, grupos o colectivos sociales intentan obligarnos -a veces hasta creando leyes para eso- a que decidamos sobre lo que ellos decidieron; el caso más patente es el de los intolerantes y fundamentalistas religiosos, terroristas, grupos LGBTI y pro abortivos, políticos con ideales totalitarios, entre muchos otros.
El lobby LGBTI impone, hasta legalmente en muchas naciones, su desviada manera de ver y practicar la sexualidad; además, cercena el poder de decisión de los niños al imponerles padres adoptivos homosexuales sin que su tierna edad les permita saber la aberración moral y el atropello que están cometiendo con ellos, todo eso ante la participación de políticos y legisladores no menos inmorales que ellos.
De la misma manera se comportan los grupos pro aborto, imponen sus decisiones a los no nacidos impidiéndoles venir al mundo, los asesinan, decidiendo por ellos bajo los más irracionales argumentos, defendiendo a la madre otorgándole la autoridad sobre la criatura, cuando no es el cuerpo de la madre, se trata de un ser creado por Dios y que no tenemos el derecho de matar, cualquiera sea la circunstancia de su concepción. Ya en Colombia puede perpetrarse un infanticidio (aborto) hasta un día antes de que la criatura nazca.
Los médicos de un hospital infantil de Toronto publicaron recientemente políticas sobre el suicidio asistido (eutanasia) para niños, informando que la provincia de Ontario no requiere que los padres participen en la decisión de un menor de rechazar un tratamiento adicional, y, por lo tanto, «no hay razón legal para exigir la participación de los padres en una muerte asistida», argumentan. ¿Habrase visto tamaña violación al derecho de decidir?, ya de por sí la eutanasia es un grave pecado contra Dios, pero estos canadienses se pasaron de la raya.
Los gobiernos totalitarios también hacen lo suyo al decidir cómo debemos vivir, qué debemos comer, cuál debe ser nuestro salario, vivienda, automóvil, etc. Para sus «partidarios» todo, para los que piensen diferente, nada; ayudan solo a quienes se someten a sus ideales opresores, pero decidir tener o aspirar algo diferente ya los convierte en «enemigos del sistema» opresor. Alguien les habrá dicho que el Señor «hace salir el sol para justos e injustos», que Dios alimenta y da el mismo trato a quienes le adoran y sirven como a los que le niegan y aborrecen.
A medida que avanza el tiempo los sistemas de gobierno y los colectivos sociales y religiosos tenderán hacia el cercenamiento del derecho a decidir libremente, en esa dirección lleva Satanás a la humanidad, hasta que aparezca el perverso ser conocido en la Biblia como el Anticristo, quien será el último gran tirano del mundo, que subyugará religiosa, política, económica y militarmente a las naciones del planeta, llegando a imponer su marca, el 666, sin la cual «nadie podrá comprar ni vender» (Apocalipsis 13). Hasta que Jesucristo regrese al mundo a combatirlo, vencerlo, juzgar a las naciones, restaurar el mundo y regirlo con perfecta paz y verdadera libertad (Apocalipsis 19-20).
El libre albedrío o el poder de decisión que Dios nos da debe estar sujeto a su santa voluntad revelada a nosotros en la Biblia, por nuestro bien, porque como lo dijimos anteriormente: finalmente todos compareceremos ante el Señor quien juzgará nuestras decisiones y pagará a cada quien según sus obras. Pero si usted usa su poder de decisión para arrepentirse de su pecaminosa manera de vivir, recibe a Jesucristo en su corazón como su único Señor y Salvador, y le sigue, viviendo según lo ordena en las Sagradas Escrituras, Él le guardará de las catástrofes que vendrán…

Georges Doumat B.

-o-o-o- 1, 2, y 3 -o-o-o-

1 LAS CIFRAS DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN. Según Gabriela González (@GabyGabyGG), las siguientes son las lamentables cifras que atentan contra la libertad de expresión en Venezuela desde los últimos años a la fecha: 2.500 páginas de internet bloqueadas. 70 periódicos han cerrado por falta de papel. 65 estaciones de radio cerradas. 10 canales sacados del aire. 5 ciudades del país sin medios independientes. Eso, sin contar las decenas de emisoras de programación cristiana sacadas del aire, no habilitadas. Así difícilmente puede prosperar una nación, eso ni es bíblico ni constitucional.
2 PALESTINOS Y FUNDAMENTALISTA ISLÁMICOS MOLESTOS CON BOLSONARO. Una vez el nuevo presidente electo de Brasil confirmó el traslado de la embajada de su nación a Jerusalén y señalar que “Israel es un estado soberano… Si ustedes deciden cuál es su capital, nosotros les seguiremos”, de inmediato la Autoridad Palestina y hasta el grupo fundamentalista islámico Daesh reclamaron esta decisión y mostraron su descontento ante la decisión soberana del recién electo Jair Bolsonaro; y es que cualquiera que se ponga del lado de Israel causa revuelo entre los intolerantes del mundo.
3 LO DIJO David Wilkerson: “Ten cuidado con cualquier mensaje que te quita la convicción de pecado, que produce en ti flojera espiritual, que te relaja suavemente, y que te dice al oído: ‘todo está bien’. Todas estas frases tranquilizantes provienen de un falso evangelio”.
Y la Biblia DICE: “Porque vendrá un tiempo en que no soportarán la sana doctrina, sino que aun teniendo comezón de oír se amontonarán maestros conforme a sus propios malos deseos, y apartarán de la verdad sus oídos y se volverán a las fábulas” (2ª Timoteo 4:3-4. RVC).

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