Home / Opinion / El orden y la disciplina en el matrimonio, Luis y Hannia Fernández

El orden y la disciplina en el matrimonio, Luis y Hannia Fernández

El orden y la disciplina en el matrimonio producen estabilidad, prosperidad y paz. 
El orden tiene que ver con la organización de la vida en general del matrimonio. Y la disciplina tiene que ver con la constancia con la que mantenemos los principios de orden.
Mateo 6:33, dice: «Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas».
Josué 1:8-9, enseña: «Nunca se apartará de tu boca este libro de la Ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que está escrito en él, porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas».
El primer nivel de orden en todo matrimonio es la vida espiritual. Un matrimonio necesita mantener una vida devocional en la que orar, leer la Biblia y asistir a la iglesia sea una prioridad. Una vida espiritual genera una mayor capacidad de control de las emociones humanas como el enojo y la ira. Entre mayor sea nuestro nivel espiritual con Jesucristo como el Señor de nuestras vidas, mayor será nuestra capacidad de amar, de perdonar, de servir, de controlar el egoísmo y el orgullo.
Por lo tanto la vida espiritual debe ser una prioridad, para tener una mejor relación emocional en la familia. El padre o cabeza del hogar debe ser el responsable de mantener esta vida espiritual. Además enseña la palabra de Dios que una vida de orden espiritual genera prosperidad y todo nos saldrá bien. Aun cuando tengamos que atravesar dificultades, siempre al final todo nos saldrá bien.
El segundo nivel de orden, tiene que ver con las finanzas. Honrar a Dios con el diezmo y las ofrendas y tener un presupuesto bien realista y bien claro. «Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi Casa: Probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, a ver si no os abro las ventanas de los cielos y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde» (Malaquías 3:10). Esta es una actitud de siembra y cosecha. Con esa actitud, recibiremos bendiciones de paz, sabiduría, salud y eventualmente también bendiciones financieras en su debido momento.
El presupuesto nos marca la pauta de los gastos que podemos hacer y de esa manera nos ayuda a mantenernos seguros y estables. Es sumamente importante que ambos cónyuges se sienten e inviertan un tiempo para elaborar un presupuesto. En ese presupuesto deben estar primero las cosas más importantes como el diezmo y las ofrendas, los pagos de casa, auto, alimentación, seguros, escuelas, etc. Después de que todo lo importante este cubierto, entonces si queda presupuesto se pueden incluir algunos gustos, pero siempre bajo supervisión. Es importante dejar al menos un 10 % de los ingresos para ahorros, ya que siempre se presentan imprevistos y es muy saludable tener unos ahorros. ¡Nunca se gasten todo lo que reciben! Vivan de acuerdo a sus posibilidades reales. Nunca se dejen llevar por las promociones de cosas que no se necesitan ni traten de imitar a otros.
El tercer nivel de orden tiene que ver con el respeto al orden de prioridades en las relaciones familiares. En un matrimonio, primero deben estar el esposo y la esposa; o sea que para el esposo su esposa debe ser lo más importante y para ella, él debe ser el más importante. En cualquier decisión que deban tomar, tienen que tomarse en cuenta mutuamente y deben decidir amarse ellos primero para luego amar a los hijos. El mejor legado que se les puede dejar a los hijos es la estabilidad de un matrimonio que se ama, aún a pesar de las dificultades de la vida. Luego siguen los hijos, luego los padres y el resto de la familia. El trabajo es importante y debe cuidarse, pero nunca debe ser una prioridad sobre la familia.
Una vez que tenemos bien claro los conceptos del orden y las prioridades, debemos desarrollar una disciplina a toda costa, para generar hábitos de vida que nos permitan mantener el orden en la familia. La disciplina es la que realmente va a provocar los resultados que esperamos.
Recuerden: Donde hay orden, está Dios. Que Dios les bendiga abundantemente.  
¡Tu matrimonio y tu familia son el regalo más preciado que Dios te ha dado. Cuídalos!

Luis y Hannia Fernández
Pastores y consejeros
luisyhannia@libresparaamar.org

About redaccion

Check Also

No te des por vencido, Cary Palmon

Una de las cosas más difíciles de superar es el deseo de darse por vencido …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *