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El mal de la improductividad

(Oscar Agüero – Apóstol).-

PRODUCTIVO: Significa que es útil y provechoso. Que tiene virtud de;
1. Producir. Engendrar, procrear, criar.
2. Redituar interés, utilidad o beneficio.
3. Productiva es una persona que procura, origina, y ocasiona.
4. Crea cosas o servicios. etc.

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, Él es el Creador y nos dio responsabilidades porque nos creó, nos formó capaces de realizarlas, de lo contrario no nos la hubiera dado.
(Génesis 1:27-28): «Y creo Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; Varón y hembra los creó y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad a tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, en todas las bestias de que se mueven sobre la tierra».

Capacidad de Adán
(Génesis 2:19-20): «Jehová Dios formó, pues,  de la tierra toda bestia del campo,  toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre. Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo…».

Jesús habló de la productividad
(Mateo 25:14-18): «Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó y ganó otros cinco talentos. Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor».

Jesús habló al improductivo y tomó acciones drásticas en contra de él
(Mateo 25:26-29): «Y el Señor le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.
Por tanto debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado».
La conclusión es la siguiente: SI ESPERAS QUE DIOS TE DE MÁS DE LO QUE TIENES, LA CLAVE ES: ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO CON LO QUE TE DIO?

El mal de la improductividad
¿Sabía usted que muchas personas siembran mal y no recogen, porque siembran basado en emociones, por lástima? ¿Sembraría usted un talento en el que Dios le quitó el que tenía? Por qué pobrecito tiene necesidad, en vez de hacerlo donde se está produciendo.

¿Qué alimenta la improductividad?
Quiero enumerar dos cosas que son fundamentales.
LA PEREZA: (Proverbios 13:4): «El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada».
(Proverbios 20:4) «El perezoso no ara a causa del invierno; Pedirá, pues en la siega, y no hallará».
(Proverbios 24:30-34): «Pasé junto al campo del hombre perezoso, y junto a la viña del hombre falto de entendimiento; Y he aquí que por toda ella .habían crecido los espinos, ortigas habían ya cubierto su faz, y su cerca de piedra estaba ya destruida. Miré, y lo puse en mi corazón; lo vi, y tomé consejo. Un poco de sueño, cabeceando otro poco, poniendo mano sobre mano otro poco para dormir; Así vendrá como caminante tu necesidad y tu pobreza como hombre armado».
LE PREGUNTO: ¿INVERTIRÍA LO SUYO EN LO QUE NO PRODUCE?
No hay persona más difícil de aconsejar que el perezoso.
(Proverbios 26:16): «En su propia opinión el perezoso es más sabio que siete que sepan aconsejar».

EL MIEDO: La duda alimenta el temor, si usted analiza el temor fue lo que motivo al siervo negligente y malo a enterrar el talento.
Por el contrario la fe siempre lo intenta. Usted debe congregarse en un lugar en donde sea desafiado a alcanzar retos, motivado a alcanzar metas, impulsado a salir del letargo. No hay una actitud que moleste más al Señor que la falta de fe. «Pero sin fe es imposible agradar a Dios…» (Hebreos 11:6).
El miedo se origina en la falta de confianza, en que Dios cumplirá en nosotros su Palabra, dudamos y por ende tenemos miedo de perder lo que tenemos.
Por lo cual ante la posibilidad de creer y tener una actitud valiente, nos volvemos improductivos escondiendo la habilidad, dones y talentos que el Señor nos dio.
Ahora cambia tus hábitos y actitud; si no te congregas busca una iglesia cristiana que te motive a vivir una vida de fe, a alcanzar metas. Y vivir una vida para Él, el cambio lo notarás muy pronto, te volverás junto a Él un triunfador inquebrantable.
apostol@oscaraguero.com

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