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El juicio comienza por la casa…

[quote]Así dice el Señor: “Viene un gran avivamiento, pero viene una limpieza, porque el juicio comienza por la casa de Dios. Barreré de los altares los falsos pastores, profetas y apóstoles, barreré a los que se han hecho mercaderes en el templo…”[/quote]

Les comparto lo que Dios me ha mostrado.
Dios me ha mostrado que viene una limpieza. Lo triste que en vez de que nosotros limpiemos la casa, van a venir otros a sacar los trapos sucios de aquellos que tienen un juego con las cosas de Dios.
Los imperios basados en hombres terminan, y las congregaciones basadas en un imperio unipersonal, que piensan que el día que el pastor muera, el día que el evangelista desaparezca… dicen que pasará el día que Jorge Raschke se muera, para todo Dios tiene reemplazo.
La obra de Dios no se detiene por nada ni por nadie.
¿Quién murió por nosotros? Fue Jesucristo, por eso estoy aquí porque la sangre de Cristo se derramó en la cruz del Calvario.
Por eso hay que tener los ojos puestos en Jesús.
En la primera carta a los Corintios, capítulo 12, se habla de algo que está faltando en la iglesia, y es el don del DISCERNIMIENTO… todos los dones están bien, pero la iglesia en el último tiempo que nos ha tocado vivir está careciendo del DISCERNIMIENTO, es el don que no debe faltar, que debe ser con lo que examinemos todo. Todos los dones están bien, pero la iglesia tiene que procurar tener DISCERNIMIENTO.
1ª de Juan 4:1, dice: «Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo».
1ª Tesalonicenses 5, «Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá, así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón…».
Mis hermanos, cuando la gente quita la mirada de Cristo, y empiezan a colocar su mirada en los hombres, esos hombres comienzan a traer nuevas revelaciones y nuevas dimensiones, la cosa se pone difícil. En el tiempo final, la señal más grande del arrebatamiento no son los terremotos, ni las guerras, ni los rumores de guerra, ni las pestilencias… A la preguntan qué señal tendremos del fin, Jesús dijo en el Mateo 24, «mirad que nadie os engañe».
La señal final más grande antes del arrebatamiento será la manifestación el espíritu de engaño y de error.
1ª de Timoteo 4:1, «Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios…».
2ª de Timoteo 3 1-5, dice: «También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados… amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita».
Después describe una característica de impiedad, de anormalidad, de contra naturaleza, de hipocresía, de ingratos, de desobedientes a los padres, en fin, describe lo más horrendo.
Ese es el peligro del último tiempo, la máscara de impiedad, escondiendo la avaricia, escondiendo el odio, la traición, la inmoralidad, el engaño… apariencia de piedad.
Jesús habló de esto, relatado en Mateo 7 versículo 23: «Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad».
Tienen las señales, tienen la apariencia de piedad, profetizan, hablan lenguas, brincan y saltan, mas Jesús dijo: «No os conocí», pero eso no es asunto de dones, es de frutos, y por sus frutos los conoceréis… esto no es asunto de multitudes, las multitudes son buenas, pero no se engañe…
Es bueno que las iglesias se llenen, porque las multitudes también cuentan para Dios, pero esto no se mide por multitudes. Usted podrá ver programas de televisión con iglesias llenas, pero la mayoría están vacíos, están perdidos, no han arreglado su vida ni hacen el esfuerzo de buscar de corazón a Dios. Muchas veces ni Dios está presente.
El que un evangelista arrastre multitudes y un predicador haga milagros, no quiere decir nada, solo que Dios contesta su palabra y Dios ve la necesidad de la gente. A veces el predicador está más perdido que Judas, pero Dios en misericordia escucha la oración del pueblo y ve la necesidad de la gente.
Vemos iglesias llenas, que muchas veces la feligresía pone su mirada en el líder. No podemos generalizar, porque hay iglesias que sí van a buscar de Dios, pero de lo que estoy hablando es que hay iglesias llenas por servir a un hombre. Ya que les ofrecen la gloria, que serán multimillonarios, que todos serán prósperos, yo no creo en la prédica de la miseria y la pobreza, pero tampoco creo en la prédica de los millonarios.
Iglesias llenas de lujos, como la iglesia que yo vi en Atlanta con un trono de oro, donde los oficiales le abrían el camino para que nadie tocara al pastor y este llegara al altar.
Un montón de Papas Evangélicos y Pentecostales, y la gente pone los ojos solo en ellos. Los ves que andan con escuderos, que lo que son es guardaespaldas, que no se les puede tocar ni mirar mucho.
Iglesias donde los líderes son como el Papa y los ojos de la feligresía está solo en ellos, no importa lo que digan o hagan esos pastores, pues todo está bien.
Un prominente teólogo de las Asambleas de Dios decía en uno de sus libros sobre los dones del Espíritu y la Condición de la Iglesia: “algunos pentecostales, a veces son como el pajarito en el nido de la madre, que no importa el gusano que le traigan se lo traga…”.
Desgraciadamente, vemos que no les importa, porque dicen “ese es el apóstol, el profeta, el obispo, el pastor, la madre espiritual, el padre espiritual, llámele como le llamen, pero lo que digan es palabra de Dios y no se les puede cuestionar”.
Al menos eso no es lo que dice la Biblia, usted me puede cuestionar y yo lo voy a cuestionar, porque tenemos que ver que lo que se predique se ajuste a la Biblia. Porque cielo y tierra pasarán, pero su Palabra no pasará.
Auditorios llenos, eso es bueno, pero nunca se escucha una prédica del arrebatamiento, del infierno, del cielo, porque lo primero que te dicen es que “tengo millonarios que se ofenden y luego se nos van”.
Eso es lamentable, todo eso pasa porque el presupuesto de la iglesia es basado en esos millonarios y no en el fundamento de la Fe que es Cristo.
Yo NO creo en el látigo del legalismo antiguo, donde se predicaba el domingo de forma para litigar y maltratar a la gente, la palabra es clara que «ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús» (Romanos 1:1).
Tampoco creo en un evangelio donde pasan los años y no se ha dicho a la gente hubo un Sodoma y Gomorra que fue destruido por la depravación y por apartar su mirada de Dios, que el mundo anti-diluviano fue destruido por la violencia que había, que Dios tuvo que intervenir con Nabucodonosor por su soberbia y arrogancia.
Dios no permitió que Nabucodonosor quisiera quitarle su gloria y su honra y lo dejó desnudo corriendo por el valle, hasta que le sacó hasta la última gota de soberbia y arrogancia.
A mí me pueden criticar porque voy a predicar a diferentes poblaciones, a diferentes tipos de personas y grupos, pero hago la voluntad de Dios, porque Cristo vino a buscar a los pecadores y usted y yo somos pecadores. Soy un ser imperfecto, recuerde que nuestro Dios sigue haciendo cambios en nosotros hasta que nos venga a buscar.
Hay que tener cuidado a los ministerios que uno apoya, cuidado en lo que parece oro y no es oro genuino y hay que tener cuidado con las mezclas. En los pasados días observando la televisión religiosa, pude ver a gente de Dios y otros que son herejes, y cosas que no se ajustan a la palabra.
En el tiempo de Constantino, se comienza a cristianizar lo pagano, ha tomado muchos años llevar la Iglesia a la santidad.
Hay congregaciones que son destruidas, porque se introduce la herejía y la falsa santidad. Todo está llegando, pues se está mezclando con lo sano.
No se puede predicar del arrebatamiento porque es malo, no se puede predicar de la palabra santa y pura porque el veneno que están predicando dos o tres es mejor.
Es un engaño del diablo, es una oleada de herejías satánicas, pactando para que Dios haga milagros, eso no es bíblico. «Vive Jehová y vive mi alma, yo no callaré».
Usted verá que se levantarán en los próximos días más predicadores en contra del arrebatamiento, le aclaro que el evangelio de Jesucristo no tiene varias vertientes, el que ha de venir vendrá, que existe un infierno y un cielo, que los mentirosos no entran en el reino de los cielos, que tú no puedes comprar con tu dinero la salvación ni la sanidad. Uno ofrenda por gratitud a Dios, pero la salvación ni la sanidad se compra. No hay que pagar nada para recibir la bendición de Dios.
Dios bendice al ser humano que le busca en espíritu y en verdad, pero no ofrendes esperando algo a cambio.
Esos mismos no son valientes y no colocan los testimonios de los que pactan y se van al mundo porque no ven su milagro, esos no dicen de los que se pierden y se frustran al ver que las promesas son falsas.
Dios prospera, claro que Dios prospera, pero no porque nos volvamos locos pactando, ni porque hagamos locuras, lo que hay que ir es al altar de Dios a clamar.
Advierto a las iglesias, porque vienen más falsos pastores, falsos profetas y apóstoles para confundir…
No pasará mucho tiempo y comenzarán a destaparse, Dios los va a vomitar, porque seguirán predicando en contra del arrebatamiento, diciendo que es un error predicar del arrebatamiento. Eso está ocurriendo, porque se les afectan las vacas gordas…
Así dice el Señor: “Viene un gran avivamiento, pero viene una limpieza, porque el juicio comienza por la casa de Dios. Barreré de los altares los falsos pastores, profetas y apóstoles, barreré a los que se han hecho mercaderes en el templo…”.
Imperios eclesiásticos, sus líderes con mansiones y carros ostentosos. Han perdido la misión y visión de Dios. Vive Jehová y vive mi alma que yo quiero seguir haciendo la misión de Dios. La Iglesia del Señor no tiene diferencias de clases.
Viene una limpieza en los altares, por imperios fundados con dinero del narcotráfico, lavaderos de dinero en imperios religiosos, iglesias que se levantan con dinero lleno de sangre.
Pero Dios me mostró que Él los va a bajar en cadenas de los altares, que los va a desenmascarar sus doctrinas falsas, que los va a dejar en vergüenza, se los van a llevar presos, les van a descubrir sus visiones infernales de avaricia, el pueblo tiene que abrir sus ojos.
La iglesia de la sana doctrina tiene que unirse, porque se va a destapar una ola de doctrinas falsas y de persecución. Porque al diablo le perturba que la iglesia tenga medios de comunicación para predicar y ganar almas para Cristo en este último tiempo, por eso no podemos tener miedo.
A los corruptos nos les gusta que denunciemos el pecado, por eso vienen grandes ataques, harán lo que sea por debilitar la imagen de la iglesia que es sana y correcta.
Dios me mostraba que los demonios entraban y corrían por dentro de las iglesias, gritaban “confusión, división, en murmuraciones graves” para destruir la mente de los feligreses, en cuanto a las finanzas, para que ustedes no diezmen ni ofrenden y pierdan su confianza en la obra de Dios. Usted diezme y ofrende, porque el que haga lo malo dará cuentas a Dios y ante la ley.
Porque Satanás tiene el objetivo de destruir la confianza y la imagen para que todo se caiga. Aun con los ataques del enemigo estamos de pie.
Lo que quiere Satanás es cerrar los corazones y luego vendrán contra los buenos líderes del país.
Es tiempo de unidad, pero la unidad correcta, entre la iglesia de Sana Doctrina, que está dentro de la palabra. Cuando digo Sana Doctrina no estoy hablando de los legalismos y ataques desde los altares, estoy hablando de la Iglesia que guarda la palabra y está a la espera de Cristo, cuando sea el inminente arrebatamiento.
Mateo 24:13, dice: «Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo».
Que Dios les siga bendiciendo.

Jorge Raschke
Ministro de las Asambleas de Dios
Presidente del Ministerio Clamor a Dios Internacional
www.ministerioclamoradios.org

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