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El Espíritu Santo, Oscar Agüero

¿Una figura histórica de la iglesia? ¿La clave olvidada para el éxito? ¿Qué tiempo dedicamos a cultivar nuestra relación con el Espíritu de Dios? En el ajetreado mundo moderno donde nos movemos, las presiones para mantener el estándar de vida. El recreo necesario para tomar un respiro, ante tantas responsabilidades, el café, el sillón preferido, frente al plasma que nos trasmite a través del video, las malas noticias, las malas películas, que no dejan, sino un vacío más profundo en el alma.
 Hasta que los ojos cansados por el sueño, nos indican que pasó un día más. Un día más en la rutina, de un ciclo de terminar para empezar otro igual. El domingo a la iglesia para escuchar al pastor, en la noche por supuesto aunque hay servicio, nos preparamos para descansar, porque mañana trabajamos duro.
¿Podrá el mundo de las tinieblas retroceder con una actitud así? ¿Qué nos pasa? ¿Por qué tanta insatisfacción? Si somos de Cristo.
Fuimos redimidos no para vivir una vida común ni mediocre. Somos la élite de Dios, para vivir en la vida chispeante de fe. Somos el especial tesoro para vivir la vida abundante que Cristo prometió. Pero la corriente de este mundo, haciendo lo mismo que los demás, nos lleva a vivir vidas insípidas y muchas veces pensamos ¡Dios tiene que hacer algo! Y nos olvidamos que los que debemos hacerlo somos nosotros.
 El Espíritu Santo es el consolador, el guía, el que nos enseña lo por venir, el que nos da la victoria. «Porque no es con espada, ni ejército sino con mi Espíritu ha dicho Jehová de los ejércitos». Con el Espíritu somos investidos de poder, Jesús dijo: «He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros, pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto» (Lucas 24:49).
«Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra» (Hechos 1:8).
Simplemente necesitamos ese poder. El poder que levantó a Cristo de la tumba.
Romanos 8:11: «Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también a vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros».
¿Por qué entonces hay personas que dentro de la iglesia vive en depresión?, está desanimada, y no vive la vida en abundancia que Jesús nos prometió. Con ellos ocurre lo siguiente:
1) NO DISFRUTAN PERSONALMENTE DE LO QUE EL SEÑOR LOGRÓ PARA NOSOTROS.
2) NO DAN BUEN TESTIMONIO, PORQUE NADIE QUIERE VENIR A LA IGLESIA DEL DIOS VIVO, PARA VIVIR EN DEPRESIÓN.

Nuestro tiempo

Debemos volver al patrón de Dios, la Biblia dice en Hechos 2:46-47: «Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos».
A. Perseveraban.
B. Estaban unánimes.
C. Había alegría.
D. Sencillez de corazón.
E. Alababan a Dios.
F. Tenían favor del pueblo.
G. Todos los días se salvaban personas.
Apasionados por el propósito de Dios, vivían ardiendo con la llama del Espíritu Santo.
Amado: debemos volver al a considerar al Espíritu Santo como nuestro mejor amigo. Debemos volver al secreto de Dios, y tendremos éxito en la vida pública.
Mateo 6:6, dice: «Mas tú cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público».
Debemos darle al Espíritu el lugar que se merece, al priorizar nuestro tiempo él debe ser primero. ¿Con quién te sientes identificado? Con María o Marta: Lucas 10:38-42, «Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿No te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada».
Personas turbadas quieren que les ayuden otras en su turbación y Jesús busca aquel que quiera buscar su Espíritu para direccionar su vida.
Si quieres vivir feliz y estar siempre arriba, debes buscar al Espíritu Santo, no olvides que Él te anhela, no olvides que Dios busca adoradores.
Oscar Agüero
Apóstol
apostol@oscaraguero.com

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