Home / Opinion / El “error” de los sabios de oriente, Germán Novelli M.

El “error” de los sabios de oriente, Germán Novelli M.

Con la mejor de las intenciones, los sabios desencadenaron una masacre

Jesús nació en Belén de Judea en los tiempos del rey Herodes. En aquel tiempo, unos sabios que venían desde el oriente llegaron a Jerusalén y preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque hemos visto su estrella en el oriente, y venimos a adorarlo” (Mateo 2:1-2).
Esta es una de las partes más tristes de la historia de Navidad. Los sabios vieron la estrella, se dieron cuenta de que había nacido un rey en Judea, reunieron sus regalos y se pusieron en marcha para honrar al bebé. Naturalmente, se dirigieron a Jerusalén, la ciudad capital, donde el rey Herodes vivía con su familia. No sabían que el nuevo rey no era pariente del rey viejo.
Con la mejor de las intenciones, los sabios desencadenaron una masacre. Herodes mató a todos los bebés que pudo encontrar en Belén y sus alrededores. Me pregunto si más tarde los sabios tuvieron problemas para dormir. ¡Seguramente, la noticia debió haberles llegado!
Este es un caso extremo, pero que también nos sucede a nosotros: tomamos decisiones inocentes que terminan en resultados terribles. Y luego no podemos dormir y nos preguntamos: “¿Y si me hubiera ido para otro lado? ¿Y si hubiera hecho esto en lugar de eso?”.
A todos los que sufrimos de esta manera Jesús nos dice: “Vengan a mí todos ustedes, los agotados de tanto trabajar, que yo los haré descansar” (Mateo 11:28). Él toma esa carga de nosotros: “Será el hombre más sufrido, el más experimentado en el sufrimiento… Con todo, él llevará sobre sí nuestros males, y sufrirá nuestros dolores” (véase Isaías 53:3-4).
Jesús vino a ser nuestro Salvador no solo por nuestros pecados y culpas, sino por todas las penas que sufrimos y que podrían destruirnos. Jesús también llevó esas cosas a la cruz, y te ofrece algo mejor a cambio: curación, consuelo, libertad, y vida eterna.
ORACIÓN: Tú conoces mis pesares, Señor, ayúdame. Amén.

Germán Novelli M.
Pastor y periodista

About Verdad y Vida

Check Also

Este delirante reflejo, Harold Paredes Olivo

Padre, rompe todo reflejo de mí; rómpelo hasta no ver oscuridad, rómpelo hasta no ver …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *