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El día que todo cambió, Miguel Ángel León R.

Existe un medio de propagación más rápido que el contacto social, el internet y las redes sociales son la autopista virtual donde están conectados todos 24 horas al día, en ella corre con mayor velocidad el virus más letal de todos, el MIEDO

Sin importar que todo cambie a tu alrededor hay alguien que jamás ha cambiado y continúa trabajando a tu favor: DIOS / EFE

Alguien dirá; «¿pero que tiene eso de nuevo?». El cambio es la constante del universo, «todo cambia»; eso es verdad, pero ahora todo cambió de forma drástica, fortuita, obligada e inesperada, de hecho; los planes de tu futuro a corto, mediano y largo plazo han sido afectados de formas que aún no puedes cuantificar, todo está en pausa y reina la incertidumbre en la mayoría de las personas, porque aunque la humanidad ya ha pasado por varias pandemias a lo largo de la historia, que fueron mucho más mortíferas que esta, nunca había ocurrido a nivel mundial al mismo tiempo.
Para algunos es una locura, el no saber qué pasará, y lo que es mucho peor aún, no tener el control de absolutamente nada de lo que pasará.
Hoy nos encontramos a merced de las decisiones de otros, ya no podemos hacer lo que queremos cuando y como lo queramos, nuestras libertades han sido restringidas a su mínima expresión, estamos experimentando una especie de arresto domiciliario involuntario, la calle se ha convertido de pronto en un territorio prohibido, a tal punto que en algunas partes del mundo la gente está bajo un estado policial brutal, s0lo se nos dice; «es que todo eso es necesario y por nuestro bien», y de esta forma terminas aceptando el control social como algo bueno y necesario  para seguir vivos.
La vida social cambió. Nuestras relaciones y la forma como nos relacionamos con los demás cambió, nuestro trabajo y forma de trabajar también, hasta nuestra habitual forma de culto cambió, los templos donde se reunían los feligreses para adorar a Dios están vacíos, la gente se reúne en sus casas, pero solo con su familia primaria, lo demás es una reunión virtual.
Lo único que no cambió de nuestras rutinas actuales, es la dependencia de una pantalla para hacer casi todo en nuestra vida cotidiana, hoy pasamos mucho más tiempo frente a una pantalla que antes, ya sea la de tu teléfono inteligente, la televisión o la de tu computadora, «se ha creado un mayor nivel de dependencia del mundo virtual», relaciones y amistades virtuales y compras virtuales; en otras palabras, una vida virtual, cada vez menos social que antes. Esto me recuerda mucho a la película de Disney, Wall-E.
En medio de todo este escenario tan sombrío y limitado surge mayor incertidumbre aún, debido a las posibilidades de guerra que están latentes a cada momento del día, aunque estas ya no se hagan como antes, porque son guerras no convencionales; de hecho, todas las reglas de vida que nos han sido impuestas en la actualidad, son la conducta usual que se imponen durante una guerra, lo cual te hace pensar que estas en medio de una guerra, justo ahora.
Sin importar quienes son sus protagonistas y las razones geopolíticas o geoeconómicas que los motivan, la verdad es que solo unos pocos están sacando ventaja de lo que parece una catástrofe para el resto de la humanidad, a eso agregue el hecho de que desde el año 2.000 hasta la fecha, han ocurrido 5 epidemias con características de pandemias, contando el actual coronavirus Covid-19, que es el de menor mortalidad, pero es el que mayor control social ha causado en toda la historia de la humanidad.
¿Sabes por qué? Porque existe un medio de propagación más rápido que el contacto social, el internet y las redes sociales son la autopista virtual donde están conectados todos 24 horas al día, en ella corre con mayor velocidad el virus más letal de todos, el MIEDO.
El miedo es tu peor enemigo hoy, no el virus chino, con el que se ha creado este circo mediático, para restringir las libertades y aumentar el control social de 7.000 millones de personas en el mundo entero.
Las noticias más alentadoras de los expertos, es que gradualmente recuperaremos nuestro antiguo estilo de vida en un año, otros dicen que, en dos años, y la pregunta que se hacen todos es:
¿Qué hacer?
Todo lo que he escrito hasta ahora, es solo el contexto de esta nueva realidad que nos ha tocado vivir a todos, la verdad es que todo cambió, no importa si este cambio es fortuito o fue planificado por alguien más, nada volverá a ser igual que antes nunca más; de hecho, ese no debería ser tu norte hoy, no debes anhelar ser, tener o hacer las cosas como antes, pensar así te convertirá en un sobreviviente; vivir es otra cosa.
Este es un punto de inflexión en tu vida, que te puede catapultar a un futuro mucho mejor que tu pasado, esta coyuntura temporal es una transición hacia una nueva realidad, todo va a depender de ti y de nadie más, eres el creador de tu realidad, esta habilidad es la que más demuestra tu semejanza con el Creador, SOMOS CREADORES POR EXCELENCIA, los pensamientos son los arquitectos de tu realidad, «si no permites que tu realidad actual te atrape y cambias tu manera de pensar, cambiarás tu manera de vivir, solo así podrás descubrir lo agradable y perfecto que Dios ha preparado para tu vida» (Romanos 12:2); la energía sigue al pensamiento y termina materializándose en todo aquello que piensas de forma consistente en tu mente.
Dios te dio ese poder, que hoy otros intentan manipular a través del miedo, si tus pensamientos acerca del futuro son de miedo e incertidumbre así será tu mañana, y tú serás quien lo habrá creado así, a causa del control que el miedo ejerce sobre tu vida, de esta forma terminarás atrayendo a tu vida todo lo que temes, como le pasó a Job: «El temor que me espantaba me ha venido y me ha sucedido justo lo que yo temía» (Job 3:25).
«La materia prima de tus pensamientos de hoy se convertirá en el producto terminado de tu futuro».
No permitas que tu pasado le ponga nombre a tu futuro, selecciona con sumo cuidado cuáles deben ser los pensamientos que serán la materia prima de lo que estará hecho tu futuro, asegúrate de tener un filtro en tu mente que no permita que el miedo traiga los pensamientos equivocados a tu vida. Pablo nos da ese filtro: «Todo lo que es verdadero, lo honesto, lo justo, lo puro, lo amble, todo lo que es de buen nombre, si tiene alguna virtud, si es digno de alabanza, en eso debes pensar» (Filipenses 4:8).
Es muy sencillo; desconéctate de todo lo demás, aléjate de las malas noticias de las redes sociales, que solo persiguen una sola cosa; infundirte miedo, haz un inventario de tu vida, concéntrate en tus virtudes y habilidades, lo que haces bien, lo que más te gusta hacer y te realiza en la vida, olvídate de tus debilidades y de lo que odias de ti, deja atrás tu pasado y tu circunstancia actual temporal, enfócate en lo que tienes y no en lo que crees que te falta.
Esta cuarentena te está dando tiempo como nunca antes lo tuviste, para reflexionar acerca de tu vida, tu familia y todo lo que realmente es vital e importante para ti y los tuyos, aprovéchalo al máximo, busca dentro de ti y cierra la ventana que te comunica con el exterior por un tiempo, para encontrarte contigo mismo y con la fuerza vital que Dios puso dentro de ti, para cumplir tu asignación en la vida, cuando lo hagas encontrarás el antídoto más poderoso que existe para matar al peor de todos los virus en tu vida, el MIEDO.
Ese antídoto siempre ha estado en ti, cuando lo encuentres, te hará inmune a esta fuerza destructiva que tanto te ha robado en la vida hasta hoy, por supuesto me estoy refiriendo al AMOR; «en el amor no hay temor, el perfecto amor echa fuera al temor» (1ª Juan 4:18): cuando el amor se convierte en la fuerza motivante de tus pensamientos y de tus acciones, se potencia todo en tu vida, tu fe y tu confianza aumentan y con ello todas tus posibilidades de tener éxito en la vida, independientemente de la circunstancias que te rodeen en este momento.
Esa fuerza extraordinaria que no conoce imposibles, que todos llaman amor, es Dios, nada más y nada menos. «El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor» (1ª Juan 4:8).
El Amor te permitirá vivir por encima de la tormenta, te dará una perspectiva diferente de todo lo que pasa, podrás ver más allá de lo evidente y le quitarás el poder a la mentira sobre tu vida, te permitirá ver lo bueno dentro de lo malo y tener orden en medio del caos, además; te ayudará a ver la luz en medio de la oscuridad.
Cuando logres ese estado óptimo de equilibrio en tu interior, tu mente podrá desarrollar al máximo tu poder creador de la realidad, independientemente de lo que esté pasando a tu alrededor, ya no verás problemas, sino oportunidades capitalizables por ti.
Serás muy creativo, te reinventarás cada día y sacarás ventaja de cada situación, los problemas de hoy se convertirán en la materia prima del éxito de tu mañana, ya no huirás de los problemas, los buscarás para solucionarlos, te convertirás una persona útil e importante para aquellos a quienes ayudas a resolver sus problemas; en otras palabras, serás una bendición para otros. Quejarte ya no será parte de tu vida, jamás volverás a ser una víctima de las circunstancias a tu alrededor.
Todo esto es posible por una sola razón, porque sin importar que todo cambie a tu alrededor hay alguien que jamás ha cambiado y continúa trabajando a tu favor, «Dios sigue siendo el mismo ayer, hoy y lo será por los siglos de los siglos» (Hebreos 13:8), todo cambia, pero Él permanece igual siempre, Él te amó ayer, te ama hoy y te seguirá amando por siempre, eso no cambiará jamás, Él te ayudó ayer, te ayuda hoy y te ayudará por siempre, Él es la única constante del universo, esa es tu garantía de éxito en la vida.
Él fue bueno ayer, es bueno hoy y lo será por siempre, cuando esto se convierte en un pensamiento dominante en tu mente, desaparecen los imposibles de tu vida y te preparas para ver mejores días en lo por venir y te vuelves una persona entusiasta y positiva.

¿QUÉ HACER?

Redefine tus planes, cambia el método, pero no la meta; alguien me dirá, «pero mi sueño se murió con todo esto que me ha sucedido»; yo te diré qué hacer; «no mueras con tu sueño, vuelve a soñar otro sueño». Soñar no cuesta nada, pero te puede dar todo lo que más quieres en la vida, todo lo que anhelas comienza con un pensamiento en tu mente, nunca llegarás más allá de tus pensamientos.
Te tengo una noticia muy buena; «los mayores logros de la historia y las mayores fortunas se lograron en medio de guerras, enormes depresiones económicas y pandemias más bestiales que esta, que hoy parece un gigante en tu mente», esto solo es un efecto especial logrado por los medios de comunicación y las redes sociales, tú eres mucho más grande que Covid-19.
Tú puedes entrar a la estadística de triunfadores en la vida. Para los emprendedores no existen pérdidas, solo existe aprendizaje, después de todo esto, y digo después de todo esto, porque sin duda esto pasará, como todo en la vida, serás una persona más fuerte, capaz y madura, que estará en condiciones de desarrollar al máximo todo el potencial que Dios puso dentro de ti, ciertamente; los mejores días de tu vida están delante de ti, tienes solo dos opciones: ¿Serás una víctima que se rendirá ante esta circunstancia actual, o serás quién la aproveche al máximo, para convertirse en un éxito viviente que servirá de ejemplo para otros?

EL DÍA QUE TODO CAMBIÓ, NO CAMBIÓ A DIOS

Él será tu soporte, tu fuente de provisión y quién te dará las coordenadas que te conducirán a realizar todos tus sueños en la vida, recuerda algo:
«No siempre las cosas salen como quieres, a veces, solo a veces, salen mucho mejor».

Miguel Ángel León R.
Apóstol, sicólogo y escritor

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