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¿Dónde está el Niño?

Nuevamente gran parte del mundo se adorna con motivos que le endosaron a Cristo, pero la verdad sea dicha, nada tienen que ver ni con el Señor ni con su nacimiento sobrenatural. La navidad se pone de «moda» cada fin de año y con ella el mundo comercial, financiero y religioso hace «su agosto» en diciembre.
Esta vez no nos ocuparemos de su origen pagano, su significado real y otros aspectos en torno a la navidad, pues destacados ministros lo están haciendo en la presente edición. Nuestra intención más bien es enfocarnos en dónde quedó el Niño de Belén en la navidad contemporánea.
La humanidad, religiosa o no, tomó como excusa el nacimiento de Jesucristo, pero intencionalmente sacó al Hijo de Dios de la celebración y lo sustituyó por adornos, duendes, el mitológico gordo barbudo y bonachón, y un sin fin de aditivos mágicos que han desaparecido casi en su totalidad a Jesús del centro de la navidad, que aunque no sucedió el 25 de diciembre, sí ocurrió, fue real para bendición de la humanidad perdida y pecadora.
Veamos algunos sustitutos agregados a lo largo de la historia…
Cada vez comienza más temprano la venta de adornos «navideños»; es como si usted preparara tres o cuatro meses antes una fiesta de cumpleaños, lo cual no sólo es absurdo, sino grotesco. Otros adornan desde noviembre hasta enero, ¿adornaría usted para su cumpleaños un mes antes y dejaría su casa así hasta un mes después de celebrado, tres meses en total? Creo que sería una estupidez y nos haría un hazmerreir de familiares, amigos y vecinos. ¿Y no es eso exactamente lo que hacen con la supuesta celebración del «cumpleaños» de Jesucristo?
Por otro lado, están los musulmanes que asesinan a los creyentes en Cristo y sus grupos fundamentalistas han declarado que «sus peores enemigos son los cristianos», pero justamente la inmensa mayoría de éstos adornan las vidrieras de sus negocios con motivos «navideños» y hasta se reúnen la llamada «noche buena» para cenar, divertirse e intercambiar regalos con familiares y amigos. Si lo anterior era estúpido, esto segundo no tiene nombre. El islam jamás reconocerá que Jesús es el Hijo de Dios (Dios Hijo), lo niega, se mofa y hasta maldice cuando se le toca el tema. ¡Aaahhhh, pero resulta que la «navidad» genera muchí$$$imo dinero!
Lo que consideramos más trágico, es cómo naciones que se confiesan cristianas renacidas, con gran raigambre protestante, hoy ya ni «¡Feliz navidad!» pueden decir, so pena de ser demandados por «irrespeto a la libertad de conciencia». No sólo ya quitaron a Jesucristo del centro de la navidad, sino que ahora ni lo pueden confesar ni celebrar, viéndose obligados a decir: «¡Felices fiestas!». Pero ¿dónde está el niño?
La navidad es el recordatorio del nacimiento del Salvador del mundo, de Emanuel (Dios con nosotros); «y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad» (Juan 1:14. NVI); pero Satanás se encargó de sacar esta gran verdad de la celebración de la navidad, sustituyéndola con San Nicolás, árbol, luces, bolitas de colores y muchos, muchos regalos, alcohol, comida y desenfreno.
El mundo rechaza el mayor regalo de Dios a los hombres: Jesucristo, pero qué fácil aceptan los sustitutos que no sólo son falsos, sino que blasfeman el nombre de Cristo, y olvidan que «en ningún otro hay salvación, porque no se ha dado a la humanidad ningún otro nombre bajo el cielo mediante el cual podamos alcanzar la salvación» (Hechos 4:12. RVC). La navidad es su historia, no la de ningún otro, aceptar sustitutos es el peor engaño que podamos hacernos.
Preguntamos al principio: ¿Dónde está el Niño? Hay una sola respuesta: Él creció, fue a la cruz por ti y por mi, resucitó al tercer día, subió al cielo, se sentó a la derecha del Padre y desde allí intercede por todo aquel que le cree e invoca de corazón, y viene nuevamente a reinar en gloria. A través del Espíritu Santo habita en las vidas de quienes le han aceptado como su único Señor y Salvador. ¿Le ha dejado usted nacer en el pesebre de su corazón? No busque más al Niño, busque al Señor de gloria que vive por los siglos de los siglos…

@georgesdoumat

director@verdadyvida.org

 

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