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¿Cuál Dios?

Desde que el propio Dios creó el mundo, Él no ha dejado de estar «de moda» (si se nos permite la expresión). En todas las edades el hombre ha reconocido la existencia de Dios, aún los más acérrimos ateos terminan en sus últimos días por reconocer que efectivamente hay un ser Altísimo, y aquellos ateos que murieron sin reconocerle, hoy en la condenación eterna saben que Él es y que para ellos ya no hay oportunidad de arrepentimiento.

La gente mayoritariamente siempre ha tenido a Dios en cuenta, pero resulta que sólo existe un Dios verdadero y cientos de dioses falsos -así como lo lee, son dioses con ‘d’ minúscula-; sólo hay un Rey y Señor en todo el universo, creador de todo lo que existe, incluyendo al hombre (masculino y femenino).

La Palabra de Dios contenida en la Biblia expresa claramente que «hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo» (1ª Timoteo 2:5-6); existen muchos «libros sagrados» de diversas religiones, lo cual no quiere decir que son la Palabra de Dios, pues sólo en la Biblia nos presenta la ilaridad del trato de Dios para con el hombre, desde su misma creación en Génesis, hasta su destino final y eterno, en Apocalipsis.

La Biblia es el manual del verdadero Dios para la humanidad, ella habla de Jesús como el único Señor y Salvador, como «el Camino, la Verdad y la Vida» para llegar al Padre celestial y ser salvos por siempre (Juan 5:39, 14:6). Jesús, el Padre y el Espíritu Santo son un mismo Dios manifestado en tres personas; ellos dijeron en el principio «hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza…», en plural; de lo cual también escribe el apóstol Juan en su evangelio (1:1-3): «En el principio era el Verbo (Jesucristo), y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Éste era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho» (énfasis añadido); dando fe con ello que Jesús también es el Dios creador.

Es precisamente Jesús quien nos trae la revelación de Dios como «Padre celestial», pues Él con su muerte en la cruz del Calvario hace «hijos de Dios» a quienes depositan su fe en Él como único Señor y Salvador (Juan 1:11-13). En su tiempo los apóstoles testificaron ante el liderazgo espiritual de Israel que «este Jesús es la piedra reprobada por ustedes los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos» (Hechos 4:11-12).

Decir que se cree en Dios sin vivir apegados a la Biblia, creer que Dios está manifestado como Padre, Hijo y Espíritu Santo, y tener a Jesucristo -Dios Hijo- como su Señor y Salvador sin otros intermediarios o co-redentores, sencillamente es estar en un error. Si usted desea saber si cree en el verdadero Dios, lea la Biblia sin prejuicios, con el corazón abierto para que sea Él quien se le revele directamente, porque el Dios real es un Dios vivo, lleno de amor y misericordia, que desea salvar a la humanidad, lo cual mostró viniendo a morir en la cruz por nosotros los pecadores para darnos perdón y vida eterna.

Nadie puede acercarse a Dios por su propia cuenta, Él dejó bien establecida la manera de llegar a Él por medio de Jesús su Hijo. La Biblia es más que un libro religioso, es la eterna Palabra de Dios, del Dios verdadero. Lo que digan las religiones, inclusive aquellas que se denominan «cristianas», acerca de Dios, si no está en la Biblia no lo crea. A Dios se le conoce sólo teniendo una relación real con Él; es relación, no religión.

¡Cuidado apreciado lector! Por ahí hay muchos dioses, pero sólo hay uno real y eterno: El Dios y Padre celestial… No se deje arrastrar por la mayoría del mundo, multitudes de religiones y dioses no son sinónimos de la verdad, sólo Él, «Yo soy el que soy» (como se le reveló a Moisés) es el Dios verdadero. ¿Y usted en quién cree? ¿En «el dios…» o en Dios?

director@verdadyvida.org

@georgesdoumat

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