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Creerle a Dios no es igual a creer en Dios, George Laguna

«Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia» (Génesis 15:5-6). 
Si estamos en el camino del Señor somos una nueva creación y nos estamos formando en los principios reveladores de la Palabra de Dios, estamos recibiendo autoridad espiritual para anunciar el Evangelio que resplandece y disipa las tinieblas. 
Dios no tiene límites, así que Dios prometió este crecimiento cuando le dijo a Abraham que cuente las estrellas del cielo y la arena del mar. Vio que eran incontables. Así será su descendencia y las promesas de la bendición.
«Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia» (Génesis 15:6). 
La Palabra dice que no dudó en incredulidad, se fortaleció en fe dando gloria a Dios. Esa es la manera.  Si Dios lo ha dicho va a suceder. Usted, cree, se fortalece en fe y las cosas suceden según la voluntad y el propósito de Dios.
Si usted le cree a Dios, Él lo va a levantar como un estandarte de victoria, y aunque el enemigo venga como un río contra su vida no va a prevalecer. Ninguna arma forjada por el enemigo prevalecerá contra su vida. 
No mida la bendición por lo que ha recibido o por lo que otros reciben, sólo mire a Dios que es la fuente de la bendición y no tiene limitaciones. Usted es el destinatario de esa bendición.   
Ponga su mirada en Dios y no en la bendición que procede de Él. La fuente es más grande que lo que fluye de ella.
Larga vida, es una promesa de pacto para la Gloria de Dios. Dios tiene planes de bendición. 
Recuerde que usted es un espíritu que tiene un alma (mente, voluntad y emociones) y que vive en un cuerpo. Dios quiere usar su vida para cosas importantes. Por eso a medida que vaya descubriendo la voluntad de Dios y los principios del Reino de Dios que están revelados en la Biblia y los pone en práctica en su vida entonces podrá impartirla, sembrarla, aunque tenga edad avanzada, usted puede hacerlo. 
Pero no es sólo conocerla, es practicarla. No sea oidor olvidadizo de la Palabra de Dios. Escúchela, recíbala, acéptela, créala y practíquela.
Impártala a sus hijos, nietos, vecinos, en la fila de los jubilados. En todo lugar. Le repito: Dios no tiene límites. Él usa a un niño o a un anciano.  
Usted tiene que creerle a Dios y saber que a pesar de las circunstancias el plan de Dios siempre se cumple. Sea como sea se cumplirá en su vida. Es usted el encargado de que se cumpla en las mejores condiciones al ser obediente. 
Practique la OBEDIENCIA y obtendrá la BENDICIÓN. 
Dios no tiene límites y obrará a pesar de su edad, de sus circunstancias. Porque Él mira más allá, ve la obra terminada. De esa misma manera usted tiene que ver las cosas, con los ojos de la fe. 
Porque si Dios lo dijo, así será.

George Laguna
Pastor y periodista
Ministerios Misión de Fe

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