Home / Opinion / Abre la puerta de tu sanidad, Maelyn Arroyo

Abre la puerta de tu sanidad, Maelyn Arroyo

Aunque no la veas en tu mundo físico, tu sanidad es una verdad en el mundo espiritual. Abre la puerta que te conecta con lo espiritual y verás un milagro poderoso

/ Freepik

No es la voluntad de Dios que haya enfermedad en las personas. Hay cosas que ocurren en nuestro ámbito natural que son mentiras porque en nuestro ámbito espiritual no existen. Satanás trae mentira a nuestra vida física, poniendo enfermedades, dolores y quebrantos en nuestro cuerpo para hacernos desfallecer y morir. Sin embargo, en el ámbito espiritual no es una verdad.
Toda enfermedad es un principio de muerte que Satanás utiliza para lograr su objetivo. Aunque los síntomas de una enfermedad estén presentes en nuestro cuerpo, podemos combatir esta mentira de Satanás creyendo y confesando la vida abundante que ya Dios nos dio a través de su sangre vertida en la cruz y su resurrección.
Satanás ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Su artimaña es engañar y mentir para hacernos morir física y espiritualmente. Pero está en nuestras manos sacar la verdad espiritual que ya Dios nos dio, y traerla a nuestro mundo físico. Jesús venció la muerte; Él llevó todas nuestras enfermedades, nuestros quebrantos y sufrió nuestros dolores. Por tanto, ya fueron desechos espiritualmente en la cruz. ¡No existen!
Cuando llegan estas situaciones comenzamos a hablar de ellas y las engrandecemos. De esta manera le damos fuerza a la mentira que está dominando nuestro cuerpo. Mientras más fuerza le proveas a la mentira, más difícil será moverla de ti. No engrandezcas ni le des poder a la enfermedad. Al contrario, quítale poder, debilita la enfermedad que te acecha al hablar de la sanidad que es tuya por la sangre de Cristo, en el nombre de Jesús. Tal vez durante un tiempo has intentado declarar la Palabra de autoridad sobre enfermedades, dolores o quebrantos. Al no ver resultados inmediatos, dejas de confesar la Palabra de Dios sobre los problemas o situaciones, emprendiendo nuevamente las conversaciones que solo hablan de lo que sientes o estás experimentando. Esto hace que las mismas situaciones atraigan otras, y se añadan más a tu vida. “Un abismo llama a otro abismo a la voz de tus cascadas”, dice Salmos 42:7.
Es hora de detener la confesión que nos ata para mal y traer tu verdad, tu sanidad a tu mundo físico. Nunca más declares de lo que padeces. Dale gloria a tu sanidad y ensancha el nombre de Dios sobre ti. No le des gloria a tu enfermedad, pues de igual manera se ensanchará. Se acabó el juego de Satanás con tu mente. Aunque no la veas en tu mundo físico, tu sanidad es una verdad en el mundo espiritual. Abre la puerta que te conecta con lo espiritual y verás un milagro poderoso. Visiónate abriendo esa puerta con autoridad. Mira el poder sanador del Espíritu Santo entrando en ti y tu cuerpo levantándose sano. Comienza a declarar creyendo: “Soy sano en el nombre de Jesús. Soy sano en el nombre de Jesús”. Si se trata de otra persona, declara que es sano en el nombre de Jesús. Así se manifestará la sanidad.

Maelyn Arroyo
Escritora, autora del libro: ‘Cuando tus Palabras son tu Oración’

About Verdad y Vida

Check Also

El misterio de los triángulos, Jonathan Cahn

“Dos Pascuas, dos corderos, dos patrones triangulares de sangre, separados por más de mil años …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *